martes, 21 de abril de 2020
Cuentos de la cuarentena (Volumen 19): El equilibrio es imposible.
martes, 12 de enero de 2016
Microrrelatos sin pudor (Volumen 38): Pensando en mí(ti)
martes, 10 de noviembre de 2015
No querer ver más allá
jueves, 18 de julio de 2013
18 de Julio: ¡Viva Franco... Battiato! (Recopilación de probabilidades)
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| Fuente: forfiesta.tumblr.com |
B.S.O. I: Se me olvidó otra vez (Chavela Vargas)
B.S.O. II: Escuchen algo de Franco Battiato más a menudo, verán como se sienten mejores personas...
domingo, 21 de abril de 2013
Terminará el domingo...
B.S.O. I: Nothing compares 2U (Sidnead O'Connor)
B.S.O. II: God (John Lennon)
miércoles, 27 de febrero de 2013
Obsesiones y Parafilias (Volumen 15): Palabras para ti, palabras para Julia o escribir poesía versión 2.0
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| Moonrise Kingdom |
Un día pensé que todo iría mejor si escribiera más poesía.
Siempre SIEMPRE acuérdate.
PD: Versos de "Palabras para Julia" de José Agustín Goytisolo.
B.S.O.: Palabras para Julia (Los Suaves)
sábado, 31 de diciembre de 2011
Quiso cambiar de año (Feliz 1984)
jueves, 29 de septiembre de 2011
Microrrelatos Sin Pudor (Volumen 19): Soy un embustero del placer
¿Sabes de qué va "Like a Virgin"? Te diré de qué va "Like a Virgin". La canción habla de de una pequeña zorra, una máquina de follar. Polla, polla, polla, polla... Hasta que un día conoce a un tío. Un tío con una polla enorme. Un super-pollón. De ahí que cuando follan siente algo que no sentía desde que era virgen: dolor. Y de ahí el título: "Like a Virgin".
(Reservoir Dogs)
Es duro de decir, pero prefiero que lo sepas antes de que veas en mis ojos que miro más allá de ti y estoy amando a otra mientras tú te sientes llena de mi amor.
No es un engaño, es una realidad. Nadie miente cuando llega al orgasmo. Te digo te quiero, pero he querido a otra mientras te amaba a ti. Aunque quizás he amado a otra mientras nos queríamos en la cama.
Tus ojos me dan miedo. Creo que vas a verme con otra en cualquier momento. Por eso cierro los ojos cuando llego al orgasmo. Para que no me veas con otra. Cierro los ojos para que no veas lo que yo miro.
Creo que tus ojos están viendo lo que yo veo. Creo que sabes que estoy con otra cuando follo contigo.
Lo único que te preocupa es que por primera vez en mucho tiempo tú te has descubierto haciendo el amor conmigo sin pensar en otro.
domingo, 17 de julio de 2011
Obsesiones y Parafilias (Volumen 11): De gallumbos o gayumbos y pensamientos
"Creo que cometí un terrible error al dejarte entrar a ti y a tus calzoncillos doblados en mi vida"
(Bridget Jones: Sobreviviré)
- Andan por casa hace mucho tiempo. ¿A que me quedan bien?
- A ti todo te queda bien, pequeña
- Lo sé, sobre todo estos gallumbos
- ¿Qué más te da? Me los pongo mucho para estar en casa. Me encaaaantan. (Alargaba la “a” enfatizando infantil y maravillosamente su gusto por aquella prenda y eso me encantaaaaaba) Me quedan genial y son súper cómodos.
- Pero, ¿De quién son?
- ¿Qué más te da? ¿Quieres que me los vuelva a quitar? ¿Quieres verme totalmente desnuda otra vez?
- Uff… Cuando te echas encima de mí totalmente desnuda siempre es mejor que cualquier cosa.
- ¿Más que cuando te echas tú encima de mí?
- Es una manera de hablar. Me encaaaanta (Enfaticé la “a” como solía hacer ella) sentirte en mis brazos, sentirnos desnudos, aunque a veces estemos vestidos
- Pues entonces voy a ponerme otra vez los gallumbos. Total, te da igual…
- No me entiendes
- Ni tú a mí
- ¿A qué te refieres?
- Con estos gallumbos digo, no sé cómo pueden soportar eso cuando os ponéis cachondos y se os levanta.
- Bueno, depende...
- ¿De qué?
- Del calzoncillo, de lo cachondo que nos pongamos, de quiénes seamos...
- Tú por ejemplo
- Yo no tengo problemas
- ¿Por? Tus gallumbos son parecidos a estos…
- Pero mi tamaño es menor
- Eso no te lo crees ni tú. Te la tengo muy vista, ahí no te puedes montar películas
- Bueno, mi talla es más grande, pero no por el tamaño de mi polla, sino por mi tamaño en general
- ¿Tu tamaño en general?
- Sí, el tamaño de todo yo. Las personas solemos estar proporcionadas, digan lo que digan. Aunque ya te digo que no tengo muchos problemas con el tema.
- Joder. Pues será lo que tú quieras, pero a mí me encaaaaanta (La “a” nuevamente)
- Si tú quieres…
- No es lo que yo quiera
- Sí, es lo que tú quieras
- Pues estate quieto
Y siguió. Y siguió. Y siguió con los gallumbos puestos. Y se los quise quitar mientras ella seguía entretenida haciendo un trabajo de campo en mi entrepierna. Y no llegué a quitárselos. Y ella no quería que se los quitara.
- Quiero follarte
- Y yo quiero que me folles. Pero no me quites los gallumbos
- Me da igual.
- Eso no es nada raro. Se llama “aquí te pillo y aquí te mato”
- No. Digo YO con SUS gallumbos puestos
- Y a ti te encantaaaaaba
- A mí me encaaaaantas tú
- Pues deja que te quite los calzoncillos
- No, ahora no, deja que te la vuelva a chupar
Postdata aclaratoria (Innecesaria como siempre, inútil como de costumbre):
En este post se ha utilizado la palabra “gallumbos” con “ll” por una mera cuestión circunstancial. No tenemos constancia si la escritura correcta de dicha palabra es “gayumbos” o “gallumbos”, ya que no aparece en el diccionario de la RAE. Si alguien entendido en argot puede dar algo de luz al tema estaríamos muy agradecidos…
lunes, 22 de noviembre de 2010
Fotos que me gustaría haber hecho a mí (Volumen IV):
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| “Dalí Atomicus” (Philippe Halsman en colaboración con Dalí) |
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Explicaciones
Me debes una explicación, dices visiblemente enfadado.
No sé qué tipo de explicación quieres, pero yo misma, no tengo explicación para mí. Qué quieres que te explique cuando llevo un tiempo perdida en tierras desérticas. Qué quieres que te explique cuando hace mucho tiempo que las explicaciones dejaron de ser importantes para mí, para pasar a ser meras excusas.
¿Quieres que te cuente cómo me siento?
¿Quieres que te cuente qué es lo que veo cada vez que me miro al espejo?
¿Quieres que te explique qué es sentirse parte de una desoladora visión del mundo que tiene como rasgo fundamental el no saber si el mundo en el que estoy es en el que quiero estar? ¿Quieres que te explique por qué no tengo respuestas para ninguna pregunta? ¿Quieres que te explique por qué mis respuestas no responden a nada y ni siquiera se las puede llamar respuestas sino vacilaciones?
¿Quieres que te explique por qué últimamente no pienso…?
Háblame. Sé valiente por una puta vez en tu vida. Insúltame, dime que te has aprovechado de mí, dime que me odias, dime que soy despreciable… o dítelo a ti misma, pero dime algo, me dices cada vez más enfadado.
He olvidado hablar. He olvidado hablar, cuando hablar significa algo más que juntar palabras inteligibles y lanzarlas al mundo para que alguien las descifre y les encuentre un sentido racional.
He olvidado razonar. He olvidado que tengo que hablar y razonar para poder vivir en este mundo.
He olvidado casi todo, y lo peor es que no dejan de atormentarme los recuerdos.
¿Qué quieres? ¿Que hable yo? ¿Que te diga todo lo que pienso de ti y de tu despreciable comportamiento conmigo? ¿Que pase de ti? ¿Que te grite, que te insulte?...Dices sin darte cuenta que me estás preguntando cosas que tú mismo te estás respondiendo. Y si a alguna de tus preguntas no le encuentras respuesta, desde luego yo, no la tengo.
Si sintiera algo en estos momentos, sin duda debería sentirme culpable. Culpable de verte destrozado, de verte fuera de control. De ver cómo te han superado los acontecimientos. De verte vulnerable, perdido, derrotado, engañado, despreciado… Pero no siento nada. No me siento bien por ello, simplemente no siento nada. No es personal. No más allá de mi persona. Si consiguieras verte utilizado, quizás empezaras a ver la luz al final de este túnel.¿Sería muy torpe por mi parte sugerirte que siento que te veas utilizado? No sé si sería torpe, pero sería mentira, no lo siento. No me importa. Baby, i don’t care
¿Te sientes utilizado? Lo he dicho… No me importa, pero le he dicho. No me lo creo, pero ahí te lo dejo. Ahora vendrá la explosión.
¡Claro que me siento utilizado!. Y ahora me siento humillado, engañado, estafado… Siento -¿Por qué dudas ahora? ¿Es posible que te esté desbordando todo? ¿Te has descolocado totalmente?- Siento… Me siento una puta mierda… Pero ahora me das asco, mucho asco…
Hasta aquí. Lo último que necesita una persona autodestructiva como yo, que ha pasado de tocar fondo a encontrarse perdida en los desiertos abisales sin rumbo ni ganas de buscarlo, es que alguien como tú intente empujarla más abajo. No te equivoques chato, no hay más. No hay nada más abajo. Y eso sólo lo sabemos los que estamos en el fondo sin ganas de subir. Pero no quiero que me pise la cabeza alguien tan estúpido como tú. Por muy bueno que estés.
No me jodas. No fui yo quién empecé esto. Mi voz suena muy segura. Da la impresión de tener un control de la situación fuera de lo común. Como si todo siguiera un plan maquiavélicamente preparado por una arpía de mi calaña. Pero es falso. Es un reflejo áureo de la actitud que se toma cuando todo ya da igual. Te recuerdo que yo no quise nunca que te acercaras a mí. Te recuerdo, por si se te olvida, que el único que insistió en esto, fuiste tú. Si no sabes lanzar faroles, no los uses, porque puedes perderlo todo. Has perdido, lo siento, pero has perdido por intentar ganar con una pareja de cuatros, cuando lo único a lo que podíamos aspirar era a un poco de sexo frugal.
¿Qué coño estás diciendo? ¿Cómo se puede ser tan hijadeputa (suena como si lo hubieras dicho todo junto) y tan víbora? ¿Es que nunca has sido sincera conmigo?
La sinceridad está sobrevalorada. Me acabo de dar cuenta que no es el momento para bromear, pero la distancia entre lo cínico y la broma es casi únicamente una cuestión de estado de ánimo. Y además (No me cortes ahora, que estoy lanzada y no creo que vayas a sacar mucho más de mí) yo nunca te he mentido, y no te lo voy a repetir más. Siempre te dije que esto no valía la pena, que no tenía sentido. Tú eras el primero que sabía que no íbamos a ninguna parte, pero me venías con el placer del camino… Pues te has encontrado un agujero terrible al dar el primer paso. Y, ¡Déjame en paz! Yo ya estoy en un agujero muy profundo, pero es mío y me he acostumbrado a él. No me intentes sacar de aquí. Estoy bien… Bueno, no estoy bien, pero es mi puto problema. Y no recuerdo haber pedido ayuda. Por supuesto que me atraes, que me pones a cien. Pero eso no quiere decir que me tenga que acostar con todo aquello que me pone
Pero, si ni siquiera nos hemos acostado… Me arrastraste dentro del ascensor… Yo a acostarse, lo llamo a otra cosa…
Eres bueno tío, eres muy bueno…
De acuerdo, no nos hemos acostado. Llámalo como quieras. ¿Yo te arrastré al ascensor? Qué fuerte soy, ¿No?... No te vi demasiado preocupado porque te arrastrara, ¿No?... ¡Da igual! Si te he arrastrado al ascensor ha sido porque no podía soportar más tu seducción. ¿No te das cuenta? Llevabas muchísimo tiempo esperando algo, provocando algo… El problema es que no has encontrado lo que tú querías, y eso, te jode.
Tía, estás enferma. Yo creía que teníamos feeling (¡Qué bonito!, con eso del feeling justificamos toda esa atracción que hemos tenido, sufrido y trabajado en los últimos tiempos), que te ponía… Existía deseo y, eso, o eres una puta actriz digna de óscar, o era así. Dime simplemente que querías desahogarte conmigo y lo has hecho.
Quería desahogarme contigo y lo he hecho…
Qué incómodo es el silencio cuando el cinismo trasciende todas las reglas básicas en la comunicación interpersonal y a uno de los dos le supera y a la otra le da igual.
Gracias. Por lo menos me demuestras de qué tipo de pasta estás hecha. Pena no haberme dado cuenta antes…
Mira, me da igual, pero tengo una curiosidad. Miento como en los tiempos en los que las cosas me importaban: ¿Cómo se puede pasar de estar fascinado por mí a despreciarme como a nada en el mundo en cuestión de días?
Te respondo con otra pregunta. Esto significa que no sabes qué responder: ¿Cómo se puede pasar de arrastrarme a un ascensor, hacerme el amor de la manera más viciosa y deseosa posible a no querer ni rozarte conmigo ahora?
Yo no te arrastré al ascensor a hacer el amor. Yo te llevé a otra cosa.
En eso estoy de acuerdo contigo.
Por lo menos, estamos de acuerdo en algo.
En el fondo, todo se reduce a distinguir entre sexo y amor.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Obsesiones y Parafilias (Volumen 1)
No fui a verlo. Ya no me interesa, tenía mejores planes, estaba acatarrado, me dolía la cabeza, había quedado, fui a otro concierto (elíjase la excusa que más interese)… Hoy día 25 cumple 54 tacos y hay que reconocer que se mantiene muy bien el cabrón. Nunca me he planteado llegar si quiera a los 50, pero estoy convencido que no llegaría a estar como él. Soy más alto, tengo menos dinero y me odia menos gente sin conocerme, y eso, en una persona de mi terrible carácter ya es algo a favor.
Me he levantado extraño. He recordado que hace muchísimo tiempo que no hago globos con los chicles. Algunos le llaman pompas de chicle. Antes las hacía (creo). Hoy he recordado, sin venir a cuento, que hace muchísimo tiempo que no las hago. No sabría decir si sé hacerlas o no. Hacer globos de chicle debe ser como montar en bici: Algo que no se olvida nunca una vez que aprendes a hacerlo. Pero… ¿Aprendí alguna vez a hace pompas con el chicle?
No recuerdo. Mi mente está ocupada con mil y pico cosas más en este momento y no puedo concentrarme en ello exclusivamente. Esto será un problema para muchos pero a mí, lejos de suponerme un problema, me evita un montón de ellos. Hoy me he levantado extrañamente obsesionado con las pompas de chicle. Concretamente con la imagen de una lolita maravillosa que, despreocupadamente masca su chicle de fresa y en intervalos periódicos no homogéneos lo saca de su preciosa boca en forma de globo que estalla al encontrar su plenitud. Creo que voy a encerrarme en casa unos días.
No puedo salir a la calle y correr el riesgo de cruzarme con una de estas chewing girls que tanto me obsesionan hoy. Puedo ir despistado, somnoliento o meditabundo pero si me cruzo con alguna no podré soportar lo que pueda producir en mí. Estoy acostumbrado a vivir cerca de ellas. En el colegio siempre hubo alguna, mirara donde mirara. Por muy despreocupadas que parecieran jugando con su rosado chicle, inflando y desinflando las pompas, sabían perfectamente el efecto que provocaban con esa actitud a su alrededor. O quizás no. O quizás todo esto sean recuerdos malinterpretados de mi infancia. Sólo recuerdo que pasé largas temporadas sin salir al recreo por miedo. A lo mejor estuve castigado, pero ya no me acuerdo. Cuando años más tarde, empecé a ir a los conciertos de Ramoncín, me volvió a pasar lo mismo. Mirara donde mirara siempre había alguna. Menos en el escenario. A día de hoy, cansado y aburrido del mundo gris por el que deambulo en un estado de coma inducido, hay momentos en los que globos rosa chicle rompen la monotonía pasando a mi lado seguidos de una lolita (o no tan lolita) maravillosa (o no tan maravillosa).¿Scarlett Johansson hace globos con el chicle de fresa ácida?
¿Siguen existiendo los chicles de fresa ácida?
¿Estoy enfermo?
A día de hoy entiendo porqué para mí sólo existía el chupachups Koyack relleno de chicle de fresa y el resto me parecían insulsos.
Algunas creen que mi interés es sexual. Desgraciadamente no es así. Estoy obsesionado con los globos rosas de chicle que salen de los labios de las lolitas. Mi fijación es insana, pero casta. Nunca me podré acercar a una de estas obsesiones, se volatizaría como muere un amor platónico al acercarse demasiado a él.













