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martes, 21 de abril de 2020

Cuentos de la cuarentena (Volumen 19): El equilibrio es imposible.


Él le dijo que no le llamaba más veces para no agobiarla. A ella le sonó a excusa. Él lo decía con sinceridad. Ella pensó que no él no pensaba en ella tanto como ella pensaba en él. Él pensaba constantemente en ella y ella pensaba constantemente que él no pensaba tanto en ella como ella pensaba en él. 
Los dos pensaban mucho. 
Constantemente. 
Pero no se llamaban.




Ella le dijo que prefería que le llamara sólo cuando le apeteciera. Él le dijo que le apetecía constantemente y no podía hacerlo siempre. Ella pensó que él lo decía por quedar bien. Él pensaba que no quedaría bien si le llamaba siempre que le apetecía. Ella le dijo que le apetecía mucho llamarle más y que él la llamara a ella más. Él le dijo que a él también le apetecía llamarla más y que ella le llamara más a él. 
A los dos le apetecía mucho. 
Constantemente. 
Pero no se llamaban.


Él y ella pensaron que ella y él no pensaban lo mismo.
Pero se echaban mucho de menos. 
Constantemente...




B.S.O.: “El equilibrio es imposible” (Iván Ferreiro feat. Santi Balmes).


martes, 12 de enero de 2016

Microrrelatos sin pudor (Volumen 38): Pensando en mí(ti)






Hoy me he despertado y todavía no he pensado en ti. Debe ser una buena señal. Pero al pensar lo que no he pensado, no he hecho otra cosa que pensar en ti otra vez. Y estoy pensando que no he debido pensar que no he pensado en ti porque eso es peor que pensar en ti de primeras.

Ya se ha vuelto a joder el día...






martes, 10 de noviembre de 2015

No querer ver más allá





- Y al siguiente cuadro de la subasta le llamaremos "No querer ver la verdad".
- ¿Por qué te empeñas en cambiar los cuadros?
- Mejor así. No es bueno que todo esté a la vista. No merece la pena que veas más allá de lo que tus ojos estén preparados para ver.
- Pero si haces eso te pierdes muchas cosas.
- Hoy en día te pierdes muchas cosas si te paras a pensarlas. Lo dijo U2, creo.
- Cada uno pierde lo que quiere. Aunque luego se crea ganador. Y a ti no te gusta U2.
- Yo nunca he ganado nada. Y no me gusta U2.
- Ni falta que hace.
- Eso lo dices tú.
- Eso lo digo yo.






jueves, 18 de julio de 2013

18 de Julio: ¡Viva Franco... Battiato! (Recopilación de probabilidades)


Probablemente tenga cosas muy raras en mi interior.
Probablemente hasta el mediodía no haya sido consciente de que hoy es 18 de Julio.
Probablemente sea debido a que puedo permitírmelo porque a día de hoy no existe -aparentemente- una ley de vagos y maleantes.
Probablemente haya mucha gente hoy con ganas de celebrar cosas.
Probablemente también habrá gente que al leer la palabra probablemente al inicio de la historia haya mandado de paseo su mente a una canción de Maná, pero probablemente seguro que si sigo pensando en esto me odie a mí misma más de lo que ya lo hago...





Esta es la única línea de este texto que no va introducida por el adverbio probablemente: Tengo cosas raras en mi interior, sobre eso no hay muchas dudas que expresar y hoy es 18 de Julio: ¡Viva Franco Battiato!


Fuente: forfiesta.tumblr.com 


Probablemente siempre seré un nómada por tu cuerpo aunque siempre haya necesitado en secreto que seas mi centro de gravedad permanente.
Probablemente te venga a buscar cuando pase la estación de los amores, aunque sólo sea por el inmenso placer de verte danzar.
Probablemente no sea capaz de ver cómo enarbolas la bandera blanca cuando pida clemencia.

Pero, sobre todo, probablemente tú no estés leyendo estas líneas y eso sea motivo más que suficiente para terminarlas antes de sangrar demasiado.


Seguramente no sea buena idea escribir pensando en ti...




B.S.O. I: Se me olvidó otra vez (Chavela Vargas)
B.S.O. II: Escuchen algo de Franco Battiato más a menudo, verán como se sienten mejores personas...





domingo, 21 de abril de 2013

Terminará el domingo...





Terminará el domingo y yo seguiré esperando la canción que me habías prometido.

No sé hacer canciones.

No hace falta saber. Ponle música a lo que ven tus ojos.


Hice el movimiento de taparme los ojos con las manos y sonreí. Cuando volví a la normalidad y recuperé la visión, ella ya no estaba allí. Me asusté. Me asusté como hacía mucho tiempo que no me asustaba. Me asusté y me sentí estúpida por estar siempre jodiendo las cosas con mis bromas. Y estuve asustada hasta que sentí sus labios en mi espalda.




¿Por qué no me quiere más?

Te quiero más de lo que podemos soportar las dos.

Yo puedo soportar todo. Hasta el peso de tus tetas.

Yo no puedo soportar que bromees con mis tetas cuando estás echándome en cara que va a terminar el domingo y sigues esperando la canción que dices que te había prometido.

Me lo habías prometido.

Me confundes con otra.

Nunca.


Lloré de impotencia porque sabía que me estaba mintiendo. Lloré esperando que terminara el domingo y que se olvidara de todo aquello. Lloré porque no creo en las canciones. Lloré porque no creo en la poesía. Lloré porque tengo motivos de sobra para haber perdido la fe. 


No creo en la poesía ni en las canciones.

¿Por qué? Eso es muy duro. Tú no eres así.

Tú no sabes como soy.

Te quiero y eso implica saber cómo eres.

Te gustan mis tetas y eso implica creer que me quieres y que sabes cómo soy.

Eres una cínica.

Tengo mis motivos.

Dime alguno.

Podría enumerártelos pero llegaríamos al domingo que viene.

Dime dos o tres.


Recordé cómo un día le pregunté a mi librero por qué todas las hojas de los libros que vendía estaban arrugadas y amarillentas, y me confesó que sólo compra y vende libros que hacen llorar y que dejan poso de lágrimas y tristeza en sus páginas. Lloré y recordé que no quise hacerle ver que regentaba una librería erótica porque seguramente él ya lo sabía.


Rimbaud acabó vendiendo armas en África hastiado de escribir. 

Vale, dime otra.

Sidnead O´Connor acabó poniendo anuncios para follar con hombres peludos. 

¿Quién es Sidnead O´Connor?

Un buen día, Mark David Chapman compró un ejemplar de “El guardián entre el centeno”, escribió en él "Esta es mi declaración" y firmó como "Holden Caulfield", mató de cuatro tiros a John Lennon, y se quedó leyéndolo hasta que le detuvo la policía.

Me gustó mucho ese libro. 

Es un libro para adolescentes.

¿Alguna vez piensas en mí de verdad?

Constantemente, y eso me impide hacer más cosas, como aprender a tocar la guitarra para hacerte una canción.

¿Alguna vez piensas?



Terminará el domingo y yo seguiré masturbándome envuelta en sudores y calurosas preguntas.

Terminará el domingo...




B.S.O. I: Nothing compares 2U (Sidnead O'Connor)

B.S.O. II: God (John Lennon)



miércoles, 27 de febrero de 2013

Obsesiones y Parafilias (Volumen 15): Palabras para ti, palabras para Julia o escribir poesía versión 2.0




"Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable"



Moonrise Kingdom



Un día pensé que todo iría mejor si escribiera más poesía. 


"Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido"



Antes de aquel día pensaba que a nadie le importa lo más mínimo si yo escribo más o menos poesía. A nadie le importa si quiero o sé escribir. A nadie le importa...




"Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso"



Mucho antes de aquel día todo era muy hermoso. Yo aún no sabía que quería escribir y menos, que tú me leerías. Estaba muy lejos aún de comprender que cada letra es un esbozo de la sonrisa que ponías al mirarme y todo era tan bello como esa sonrisa que me ponías sin que escribiera poemas.



"La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor"



Aquel día escribí pensando en ti, algo muy bello que yo creía un poema y cogió forma de cuento infantil. Lloré frustrado, lo rompí en mil pedazos y lo tiré al contenedor de papel más cercano porque tú querías una poesía y yo había escrito una aventura infantil de niños pequeños. Como un infante que no llega a la ranura del contenedor azul reciclé unos folios que llevaban impresos unas palabras que eran bellas para alguien que quiere un cuento, pero cursis para quien espera un poema.



"Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino


Different pages, same story  (by DaedaLusT)



Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso..."


Porque Julia eres tú. Julia es lo que siempre he escrito aunque te cambies el nombre y desaparezcas para martirizarme.


Siempre acuérdate.


Y hasta que lo recuerdes y yo aprenda a escribir poesía, me voy a Kamchatka. 


Porque Kamchatka es el lugar donde resistir...


Siempre SIEMPRE acuérdate.




PD: Versos de "Palabras para Julia" de José Agustín Goytisolo.

B.S.O.: Palabras para Julia (Los Suaves)




sábado, 31 de diciembre de 2011

Quiso cambiar de año (Feliz 1984)




"Los niños nunca deberían ir a la cama, cuando despiertan son un día más mayores."
(Descubriendo Nunca Jamás)




Quiso escribir algo que le ocupara el tránsito entre un año y otro. No comía uvas habitualmente, por ahí no habría problemas. Siempre estaba en otro sitio, salvo cuando estaba con ELLA.

Quiso decir tantas cosas, pero no era el día indicado, ni la noche adecuada.

Quiso pensar en ELLA, pero se dio cuenta de que siempre lo hacía.

Quiso ser detallista con la fecha, con el cambio de año, con la noche de todas las noches, con el día de los nuevos amaneceres, con las evaluaciones indulgentes y los propósitos ambiciosos, consigo mismo, con ELLA… Pero se dio cuenta de que siempre lo hacía.

Quiso darse cuenta de que siempre lo hacía.

Quiso cambiar de año y se dio cuenta de que siempre lo hacía, y que el año le cambiaría a él. 

Miró en su bolsillo y encontró lo que necesitaba. Estaba en todas partes, pero sólo en ese momento se dio cuenta. Invirtió todo lo que le quedaba en pensar en ELLA con todas las fuerzas y cuando se dio cuenta ya había transitado de un año a otro. 

La gente a su alrededor saltaba y bailaba feliz por algo inmaterial que esperanzaba a todos sin pensar que era una noche más y que era una excusa. Quiso explicárselo a todos, pero se dio cuenta que siempre lo hacía y decidió pensar en ELLA. 

La gente a su alrededor saltaba y bailaba feliz, pero él era la persona más feliz, saltarín y bailongo de los presentes, pensando en ELLA, sin estar allí.

Estando donde siempre quería estar. 

Sintiendo lo que quería sentir.

Sin tránsitos ni traumas. 

Sin uvas.

Con ELLA.

Con ELLA.

Con ELLA.

¡Feliz 1984!


jueves, 29 de septiembre de 2011

Microrrelatos Sin Pudor (Volumen 19): Soy un embustero del placer




¿Sabes de qué va "Like a Virgin"? Te diré de qué va "Like a Virgin". La canción habla de de una pequeña zorra, una máquina de follar. Polla, polla, polla, polla... Hasta que un día conoce a un tío. Un tío con una polla enorme. Un super-pollón. De ahí que cuando follan siente algo que no sentía desde que era virgen: dolor. Y de ahí el título: "Like a Virgin". 

(Reservoir Dogs)


Ayer estaba con otra mientras hacíamos el amor. Me miras y crees verme allí, pero yo estaba con otra.



Es duro de decir, pero prefiero que lo sepas antes de que veas en mis ojos que miro más allá de ti y estoy amando a otra mientras tú te sientes llena de mi amor.

No es un engaño, es una realidad. Nadie miente cuando llega al orgasmo. Te digo te quiero, pero he querido a otra mientras te amaba a ti. Aunque quizás he amado a otra mientras nos queríamos en la cama.


Tus ojos me dan miedo. Creo que vas a verme con otra en cualquier momento. Por eso cierro los ojos cuando llego al orgasmo. Para que no me veas con otra. Cierro los ojos para que no veas lo que yo miro.

Creo que tus ojos están viendo lo que yo veo. Creo que sabes que estoy con otra cuando follo contigo.

Lo único que te preocupa es que por primera vez en mucho tiempo tú te has descubierto haciendo el amor conmigo sin pensar en otro. 
Y eso te da miedo... Aunque yo piense en otra cuando te hago el amor.

domingo, 17 de julio de 2011

Obsesiones y Parafilias (Volumen 11): De gallumbos o gayumbos y pensamientos



"Creo que cometí un terrible error al dejarte entrar a ti y a tus calzoncillos doblados en mi vida" 
(Bridget Jones: Sobreviviré)

Soy tu héroe en gallumbos. Así lo decía. Como si fuera una verdadera heroína en calzoncillos.

-    ¿De quién son esos calzoncillos?
-    Andan por casa hace mucho tiempo. ¿A que me quedan bien?
-    A ti todo te queda bien, pequeña
-    Lo sé, sobre todo estos gallumbos

No sé de quién serían esos calzoncillos. No me importaba lo más mínimo. Al menos en esos momentos. Estaba preciosa. Como siempre. Como nunca. En calzoncillos ajenos o en la vestida desnudez que me mostraba menos de lo que me gustaría.





-    ¿No me vas a contar de quién son?
-    ¿Qué más te da? Me los pongo mucho para estar en casa. Me encaaaantan. (Alargaba la “a” enfatizando infantil y maravillosamente su gusto por aquella prenda y eso me encantaaaaaba) Me quedan genial y son súper cómodos.
-    Pero, ¿De quién son?
-    ¿Qué más te da? ¿Quieres que me los vuelva a quitar? ¿Quieres verme totalmente desnuda otra vez?

Claro. Siempre. Desnudamente vestida.

-    ¿Así mejor?
-   Uff… Cuando te echas encima de mí totalmente desnuda siempre es mejor que cualquier cosa.
-    ¿Más que cuando te echas tú encima de mí?
-   Es una manera de hablar. Me encaaaanta (Enfaticé la “a” como solía hacer ella) sentirte en mis brazos, sentirnos desnudos, aunque a veces estemos vestidos
-   Pues entonces voy a ponerme otra vez los gallumbos. Total, te da igual…
-    No me entiendes
-    Ni tú a mí

Claro que nos entendíamos. Mejor que nunca nos habíamos entendido con nadie. De una manera íntima, donde hasta las estrellas envidiaban nuestros cuerpos haciéndose uno. Vestidos de completa desnudez.

-    Lo que no entiendo es cómo lo hacéis cuando se os pone dura…
-    ¿A qué te refieres?
-  Con estos gallumbos digo, no sé cómo pueden soportar eso cuando os ponéis cachondos y se os levanta.
-    Bueno, depende...
-    ¿De qué?
-  Del calzoncillo, de lo cachondo que nos pongamos, de quiénes seamos...
-    Tú por ejemplo
-    Yo no tengo problemas
-    ¿Por? Tus gallumbos son parecidos a estos…
-    Pero mi tamaño es menor
-   Eso no te lo crees ni tú. Te la tengo muy vista, ahí no te puedes montar películas

Y se lanzó con una sonrisa a mi polla y la hizo desaparecer en su boca. Se aplicó con deseo, sin que yo pudiera –ni quisiera- mediar palabra.

-    Ahora por ejemplo. Ahora mismo esto no cabe en mis gallumbos
-    Bueno, mi talla es más grande, pero no por el tamaño de mi polla, sino por mi tamaño en general
-    ¿Tu tamaño en general?
-   Sí, el tamaño de todo yo. Las personas solemos estar proporcionadas, digan lo que digan. Aunque ya te digo que no tengo muchos problemas con el tema.
-  Joder. Pues será lo que tú quieras, pero a mí me encaaaaanta (La “a” nuevamente)

Y siguió. Y siguió. Y siguió con los gallumbos puestos. Y se los quise quitar mientras ella seguía entretenida haciendo un trabajo de campo en mi entrepierna. Y no llegué a quitárselos. Y ella no quería que se los quitara.

-    ¿Quieres follarme?
-    Si tú quieres…
-    No es lo que yo quiera
-    Sí, es lo que tú quieras
-    Pues estate quieto

Y siguió. Y siguió. Y siguió con los gallumbos puestos. Y se los quise quitar mientras ella seguía entretenida haciendo un trabajo de campo en mi entrepierna. Y no llegué a quitárselos. Y ella no quería que se los quitara.

-    Estate quieto
-    Quiero follarte
-   Y yo quiero que me folles. Pero no me quites los gallumbos
-    Me da igual.

Ahora ya sí que me daba igual. Se los aparté como pude para introducirme dentro de ella. Y lo hice. Y se agarró a mi espalda como nunca. Y se agarró a mi espalda como siempre. Y nos sentimos desnudamente vestidos como nunca, como siempre.

-  ¿Sabes que estuve con un chico que le ponía mucho follarme con sus gallumbos puestos?
-    Eso no es nada raro. Se llama “aquí te pillo y aquí te mato”
-    No. Digo YO con SUS gallumbos puestos
-    Y a ti te encantaaaaaba
-    A mí me encaaaaantas tú
-    Pues deja que te quite los calzoncillos
-    No, ahora no, deja que te la vuelva a chupar

Y siguió. Y siguió. Y siguió con los gallumbos puestos. Y ya no se los quise quitar. Y no llegué a quitárselos. Y ella no quería que se los quitara. Y no pude dejar de pensar en aquel chico al que le ponía follar con ella con sus gallumbos puestos.

Y ya no pude dejar de pensar…

Aunque sintiera que allí sólo estábamos ella y yo, desnudamente vestidos, dando envidia a las estrellas que nos iluminaban.

Pero ya no pude dejar de pensar...



Postdata aclaratoria (Innecesaria como siempre, inútil como de costumbre):
En este post se ha utilizado la palabra “gallumbos” con “ll” por una mera cuestión circunstancial. No tenemos constancia si la escritura correcta de dicha palabra es “gayumbos” o “gallumbos”, ya que no aparece en el diccionario de la RAE. Si alguien entendido en argot puede dar algo de luz al tema estaríamos muy agradecidos…




lunes, 22 de noviembre de 2010

Fotos que me gustaría haber hecho a mí (Volumen IV):


“Dalí Atomicus” (Philippe Halsman en colaboración con Dalí)


Hay días en los que no necesito nada. Son esos días en los que me olvido de ser yo misma. Son pocos, pero cuando llegan y me doy cuenta, los disfruto al máximo. Estar fuera de una misma, o simplemente no estar, es lo mejor que le puede pasar a una persona intensa. Es todo tan sencillo y plácido que hasta da miedo. Y entonces, el día pasa a ser normal y empiezo a necesitar cosas. Se acabó el día en el que no necesito nada. He vuelto a recordar quién soy.

Los días habituales están llenos de todo. Es lo que tiene ser yo misma. A veces envidio a la gente que no es yo misma, por no tener que aguantarme. Añoro los días en los que no necesito nada, los días en los que me olvido de ser yo misma. Pero pensando eso no hago otra cosa que alejarme cada vez más de ello y ser aún más si cabe yo misma.

Ayer me olvidé de ser yo misma y no necesitaba nada. Ni a nadie. Me acurruqué bajo la manta en el sofá y encendí la tele sin mucho afán ¿He dicho ya que no necesitaba nada?. Me quedé anestesiada viendo los matinales de noticias sin saber si producía más repulsión Ana García-Siñeriz o los de Telemadrid y eso empezó a preocuparme. En ese momento empecé a ser yo misma y empecé a necesitar cosas. Me asomé por la ventana y vi un pequeño mundo bajo mí ventana que desde el día anterior no existía para mí. Me arrojé sobre él porque ya era yo misma.

Hoy tomo calmantes en un hospital con más de quince huesos rotos y según dicen, he tenido una suerte asombrosa por salvar la vida. Ahora mismo no sé si necesito algo o no soy yo misma. Quizás esté necesitándote y no lo sé. Quizás no lo sepa pero estoy luchando por no pensar demasiado. Quizás los calmantes sean la respuesta para un hiperactivo cerebro que se cansa de ser yo misma.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

Explicaciones


Me debes una explicación, dices visiblemente enfadado.

No sé qué tipo de explicación quieres, pero yo misma, no tengo explicación para mí. Qué quieres que te explique cuando llevo un tiempo perdida en tierras desérticas. Qué quieres que te explique cuando hace mucho tiempo que las explicaciones dejaron de ser importantes para mí, para pasar a ser meras excusas.

¿Quieres que te cuente cómo me siento?

¿Quieres que te cuente qué es lo que veo cada vez que me miro al espejo?

¿Quieres que te explique qué es sentirse parte de una desoladora visión del mundo que tiene como rasgo fundamental el no saber si el mundo en el que estoy es en el que quiero estar? ¿Quieres que te explique por qué no tengo respuestas para ninguna pregunta? ¿Quieres que te explique por qué mis respuestas no responden a nada y ni siquiera se las puede llamar respuestas sino vacilaciones?

¿Quieres que te explique por qué últimamente no pienso…?

Háblame. Sé valiente por una puta vez en tu vida. Insúltame, dime que te has aprovechado de mí, dime que me odias, dime que soy despreciable… o dítelo a ti misma, pero dime algo, me dices cada vez más enfadado.

He olvidado hablar. He olvidado hablar, cuando hablar significa algo más que juntar palabras inteligibles y lanzarlas al mundo para que alguien las descifre y les encuentre un sentido racional.

He olvidado razonar. He olvidado que tengo que hablar y razonar para poder vivir en este mundo.

He olvidado casi todo, y lo peor es que no dejan de atormentarme los recuerdos.

¿Qué quieres? ¿Que hable yo? ¿Que te diga todo lo que pienso de ti y de tu despreciable comportamiento conmigo? ¿Que pase de ti? ¿Que te grite, que te insulte?...Dices sin darte cuenta que me estás preguntando cosas que tú mismo te estás respondiendo. Y si a alguna de tus preguntas no le encuentras respuesta, desde luego yo, no la tengo.
Si sintiera algo en estos momentos, sin duda debería sentirme culpable. Culpable de verte destrozado, de verte fuera de control. De ver cómo te han superado los acontecimientos. De verte vulnerable, perdido, derrotado, engañado, despreciado… Pero no siento nada. No me siento bien por ello, simplemente no siento nada. No es personal. No más allá de mi persona. Si consiguieras verte utilizado, quizás empezaras a ver la luz al final de este túnel.¿Sería muy torpe por mi parte sugerirte que siento que te veas utilizado? No sé si sería torpe, pero sería mentira, no lo siento. No me importa. Baby, i don’t care

¿Te sientes utilizado? Lo he dicho… No me importa, pero le he dicho. No me lo creo, pero ahí te lo dejo. Ahora vendrá la explosión.

¡Claro que me siento utilizado!. Y ahora me siento humillado, engañado, estafado… Siento -¿Por qué dudas ahora? ¿Es posible que te esté desbordando todo? ¿Te has descolocado totalmente?- Siento… Me siento una puta mierda… Pero ahora me das asco, mucho asco…

Hasta aquí. Lo último que necesita una persona autodestructiva como yo, que ha pasado de tocar fondo a encontrarse perdida en los desiertos abisales sin rumbo ni ganas de buscarlo, es que alguien como tú intente empujarla más abajo. No te equivoques chato, no hay más. No hay nada más abajo. Y eso sólo lo sabemos los que estamos en el fondo sin ganas de subir. Pero no quiero que me pise la cabeza alguien tan estúpido como tú. Por muy bueno que estés.

No me jodas. No fui yo quién empecé esto. Mi voz suena muy segura. Da la impresión de tener un control de la situación fuera de lo común. Como si todo siguiera un plan maquiavélicamente preparado por una arpía de mi calaña. Pero es falso. Es un reflejo áureo de la actitud que se toma cuando todo ya da igual. Te recuerdo que yo no quise nunca que te acercaras a mí. Te recuerdo, por si se te olvida, que el único que insistió en esto, fuiste tú. Si no sabes lanzar faroles, no los uses, porque puedes perderlo todo. Has perdido, lo siento, pero has perdido por intentar ganar con una pareja de cuatros, cuando lo único a lo que podíamos aspirar era a un poco de sexo frugal.

¿Qué coño estás diciendo? ¿Cómo se puede ser tan hijadeputa (suena como si lo hubieras dicho todo junto) y tan víbora? ¿Es que nunca has sido sincera conmigo?

La sinceridad está sobrevalorada. Me acabo de dar cuenta que no es el momento para bromear, pero la distancia entre lo cínico y la broma es casi únicamente una cuestión de estado de ánimo. Y además (No me cortes ahora, que estoy lanzada y no creo que vayas a sacar mucho más de mí) yo nunca te he mentido, y no te lo voy a repetir más. Siempre te dije que esto no valía la pena, que no tenía sentido. Tú eras el primero que sabía que no íbamos a ninguna parte, pero me venías con el placer del camino… Pues te has encontrado un agujero terrible al dar el primer paso. Y, ¡Déjame en paz! Yo ya estoy en un agujero muy profundo, pero es mío y me he acostumbrado a él. No me intentes sacar de aquí. Estoy bien… Bueno, no estoy bien, pero es mi puto problema. Y no recuerdo haber pedido ayuda. Por supuesto que me atraes, que me pones a cien. Pero eso no quiere decir que me tenga que acostar con todo aquello que me pone

Pero, si ni siquiera nos hemos acostado… Me arrastraste dentro del ascensor… Yo a acostarse, lo llamo a otra cosa…

Eres bueno tío, eres muy bueno…

De acuerdo, no nos hemos acostado. Llámalo como quieras. ¿Yo te arrastré al ascensor? Qué fuerte soy, ¿No?... No te vi demasiado preocupado porque te arrastrara, ¿No?... ¡Da igual! Si te he arrastrado al ascensor ha sido porque no podía soportar más tu seducción. ¿No te das cuenta? Llevabas muchísimo tiempo esperando algo, provocando algo… El problema es que no has encontrado lo que tú querías, y eso, te jode.

Tía, estás enferma. Yo creía que teníamos feeling (¡Qué bonito!, con eso del feeling justificamos toda esa atracción que hemos tenido, sufrido y trabajado en los últimos tiempos), que te ponía… Existía deseo y, eso, o eres una puta actriz digna de óscar, o era así. Dime simplemente que querías desahogarte conmigo y lo has hecho.

Quería desahogarme contigo y lo he hecho…

Qué incómodo es el silencio cuando el cinismo trasciende todas las reglas básicas en la comunicación interpersonal y a uno de los dos le supera y a la otra le da igual.

Gracias. Por lo menos me demuestras de qué tipo de pasta estás hecha. Pena no haberme dado cuenta antes…

Mira, me da igual, pero tengo una curiosidad. Miento como en los tiempos en los que las cosas me importaban: ¿Cómo se puede pasar de estar fascinado por mí a despreciarme como a nada en el mundo en cuestión de días?

Te respondo con otra pregunta. Esto significa que no sabes qué responder: ¿Cómo se puede pasar de arrastrarme a un ascensor, hacerme el amor de la manera más viciosa y deseosa posible a no querer ni rozarte conmigo ahora?

Yo no te arrastré al ascensor a hacer el amor. Yo te llevé a otra cosa.

En eso estoy de acuerdo contigo.

Por lo menos, estamos de acuerdo en algo.

En el fondo, todo se reduce a distinguir entre sexo y amor.



miércoles, 25 de noviembre de 2009

Obsesiones y Parafilias (Volumen 1)

Hoy me he levantado extraño. No hay de nada extraño en ello. No estoy quitándole importancia, sólo digo que no es nada extraño que yo me levante extraño. Ramoncín presentó nuevo disco ayer en la Sala Joy Eslava. Esto no tiene nada que ver con que me haya levantado extraño.

No fui a verlo. Ya no me interesa, tenía mejores planes, estaba acatarrado, me dolía la cabeza, había quedado, fui a otro concierto (elíjase la excusa que más interese)… Hoy día 25 cum
ple 54 tacos y hay que reconocer que se mantiene muy bien el cabrón. Nunca me he planteado llegar si quiera a los 50, pero estoy convencido que no llegaría a estar como él. Soy más alto, tengo menos dinero y me odia menos gente sin conocerme, y eso, en una persona de mi terrible carácter ya es algo a favor.

Hoy me he levantado y me he sentido extraño. Quizás me haya despertado antes de tiempo y me haya dado tiempo a pensar más de la cuenta. Nunca paro de pensar, es innato en mí. Creí durante mucho tiempo que a todo el mundo le pasaba igual, pero resulta que hay gente que no tiene la cabeza en permanente ebullición e incluso son capaces de parar sus pensamientos a conveniencia. Yo no soy así. Quizás baje de revoluciones cuando duermo o cuando me pego un porrazo en la nuca, pero nunca paro. Esta mañana me he despertado con un centrifugado terrible en mi cabeza. No era resaca. No era extraño. Pero me ha dado para establecer ciertas conexiones con mi interior antes de lo previsto.

Me he levantado extraño. He recordado que hace muchísimo tiempo que no hago globos con los chicles. Algunos le llaman pompas de chicle. Antes las hacía (creo). Hoy he recordado, sin venir a cuento, que hace muchísimo tiempo que no las hago. No sabría decir si sé hacerlas o no. Hacer globos de chicle debe ser como montar en bici: Algo que no se olvida nunca una vez que aprendes a hacerlo. Pero… ¿Aprendí alguna vez a hace pompas con el chicle? No recuerdo. Mi mente está ocupada con mil y pico cosas más en este momento y no puedo concentrarme en ello exclusivamente. Esto será un problema para muchos pero a mí, lejos de suponerme un problema, me evita un montón de ellos. Hoy me he levantado extrañamente obsesionado con las pompas de chicle. Concretamente con la imagen de una lolita maravillosa que, despreocupadamente masca su chicle de fresa y en intervalos periódicos no homogéneos lo saca de su preciosa boca en forma de globo que estalla al encontrar su plenitud. Creo que voy a encerrarme en casa unos días. No puedo salir a la calle y correr el riesgo de cruzarme con una de estas chewing girls que tanto me obsesionan hoy. Puedo ir despistado, somnoliento o meditabundo pero si me cruzo con alguna no podré soportar lo que pueda producir en mí. Estoy acostumbrado a vivir cerca de ellas. En el colegio siempre hubo alguna, mirara donde mirara. Por muy despreocupadas que parecieran jugando con su rosado chicle, inflando y desinflando las pompas, sabían perfectamente el efecto que provocaban con esa actitud a su alrededor. O quizás no. O quizás todo esto sean recuerdos malinterpretados de mi infancia. Sólo recuerdo que pasé largas temporadas sin salir al recreo por miedo. A lo mejor estuve castigado, pero ya no me acuerdo. Cuando años más tarde, empecé a ir a los conciertos de Ramoncín, me volvió a pasar lo mismo. Mirara donde mirara siempre había alguna. Menos en el escenario. A día de hoy, cansado y aburrido del mundo gris por el que deambulo en un estado de coma inducido, hay momentos en los que globos rosa chicle rompen la monotonía pasando a mi lado seguidos de una lolita (o no tan lolita) maravillosa (o no tan maravillosa).

¿Natalie Portman hace pompas con el chicle de fresa ácida?

¿Scarlett Johansson hace globos con el chicle de fresa ácida?


¿Siguen existiendo los chicles de fresa ácida?


¿Estoy enfermo?

Hoy en día comprendo algo el porqué estuve tan enganchado al Bubble Bobble cuando había juegos infinitamente mejores. A día de hoy entiendo porqué para mí sólo existía el chupachups Koyack relleno de chicle de fresa y el resto me parecían insulsos. Algunas creen que mi interés es sexual. Desgraciadamente no es así. Estoy obsesionado con los globos rosas de chicle que salen de los labios de las lolitas. Mi fijación es insana, pero casta. Nunca me podré acercar a una de estas obsesiones, se volatizaría como muere un amor platónico al acercarse demasiado a él.

A día de hoy sólo masco chicle de menta sin azúcar. Hasta ese punto ha llegado mi obsesión. Y Ramoncín sigue cumpliendo años, sin que se le note demasiado (en lo físico).


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