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lunes, 23 de marzo de 2020

Cuentos de la cuarentena (Volumen 2): Los discos que no escuchamos


Tenía mucho tiempo libre. Y no podía salir a la calle. Aquello le había cogido de sorpresa. Para colmo, aquella casa, que era muy pequeña para dos, se le hacía inmensa para uno solo. Era el primer día que se echaba un whisky en casa. El primer día en soledad que lo hacía. No es buena idea, se dijo. Pero lo hizo. Y se puso a pasear por la casa como un marqués por su palacio, con la copa de whisky en la mano. Tampoco sabía muy bien dónde ir. Sólo andaba de aquí para allá. Sin más. Sin beber. Con el whisky en la mano. De tanto pasear por su casa, aburrido, no hacía más que encontrar cosas que no recordaba que estaban allí. Los restos del naufragio, pensó. Las separaciones abruptas tienen esas cosas. Pierdes y ganas. Lo que pierdes lo tienes en mente constantemente. Lo que ganas no lo valoras. 




Miró en su discoteca y echó en falta muchos discos que estaba convencido que tenía. Casualmente, en ese preciso instante, era lo que más le apetecía escuchar. Por el contrario, vio muchos que no sabía que estaban allí. Ni que hubieran estado nunca. Esos que no escucharía por miedo a estropear el reproductor. Sacó un CD de un tal Manuel Carrasco. No recordaba nada que le llevara a ese nombre. Quizás un futbolista de cuando era pequeño, pero estaba convencido de que no se llamaba Manuel. Lo cogió como quién agarra una pegatina después de quitar la parte que deja al aire lo que pega antes de ponerla. Y entonces recordó. Recordó que no todo fue por aquella frase pero que aquella frase fue la gota que colmó el vaso. Nadie se separa por una frase, pero aquella frase marcó el final. Se vio a si mismo diciendo “ si pones un CD de Manuel Carrasco al revés, te queda un posavasos cojonudo”. Se sentó en la sala y encendió la televisión. Estaban echando una gala de Operación Triunfo. O algo así. Antes de cambiar de canal, posó el CD de Manuel Carrasco en la mesa, sin preocuparse por qué lado lo posaba, y puso encima el vaso de whisky. Cambió de canal y volvió a olvidarse de los discos que faltaban en su discoteca tras su separación.



viernes, 28 de octubre de 2016

7º Aniversario: La Música.

A punto de cerrar el Séptimo Año de cabezadeavestruz y de entrar en el Octavo, en el año 56 D.D. (después de Diego), esta es la lista Spotify con la música que ha pasado por aquí en este año.


https://open.spotify.com/user/cabezadeavestruz2/playlist/4U0mv6DjhKurNNsbk3eU5F


Besitos para ellos y abrazos para ellas.


 

jueves, 29 de octubre de 2015

VI Aniversario: De músicas, narcisos, muertes y quereres

Pues no. El sexto año no ha tenido mucha música, para qué engañarnos. Pero hay una lista de VI Aniversario. Esta es la música que ha pasado por cabezadeavestruz este año 6 (54 D.D.):





Hoy es San Narciso. Tampoco es que sea relevante, pero aquello de Narciso o el narcisismo siempre ha sido un motor importante para que esto siga vivo. Por muchas muertes que haya alrededor. Por mucho que uno muera un poco a veces. Porque “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren”. Y da gusto que, llegando la fecha, el día de inicio de cabezadeavestruz 7.0, el año 55 D.D. (Después de Diego), también llegan los muertos, las calaveras y los diablitos a mi querida Oaxaca. Y mi buen hermano en la distancia (y en la cercanía) Don Gilomeno me regala una calaverita con todo el amor y el cariño, muy bien recibido en momentos como este. GRACIAS, ARTISTA:

Fer muy cojonudo a la muerte le exigía, 
que se lo llevase de una vez al campo santo,
pues en esta vida ya no daba para tanto,
Y de su presencia ya nadie prescindía.

La muerte sílfide dijo entonces los grandes así mueren,
Y la ventaja de estar muerto es que todos te quieren.

Yo no suelo concederles a todos el favor,
De llevarlos desde antes a la presencia del Señor.

Pero en complacencia a tu vida pondré fin;
Por que quiero que me leas "el párpado del puercoespin"

¡Probresito de mi compi, ese güey de Badajoz!
Ya no escribe mas el grande cabeza de avestruz.

Todo mundo llora y reprocha cual saeta,
¿Donde están los versos que me escribías cuando eras poeta?”



Y en estas, con el corazón encogido, emocionado por sentir cariño de él y de much@s que sabéis quiénes sois y que estáis ahí, como me gusta que sea, en otro acto más del narcisismo habitual por estos lares, me congratulo de no escuchar eco cada vez que paso por aquí y quiero decirles algo. Y ya van seis años... ¡GRACIAS!


B.S.O.: "Canción del Eco" (Christina Rosenvinge).






martes, 16 de junio de 2015

La foto de las 1001 historias. Historia Nº 5: La televisión es nutritiva.





- ¿Hermana?

...Me estoy reconstruyendo con un buen telefilme...

- ¿Hermana?

...Dibujos animados, que aniquilan el cine...

- ¡HERMANA!
- Dígame, Hermana. Pero no me grite.
- Es que no me escuchaba.
- Perdona, tengo los cascos puestos.
- ¿Los cascos? Creía que ya había dicho usted que no los iba a volver a usar dentro del convento.
- Creía, Hermana, creía. Pero, ¿Qué quiere?
- ¿Quién es esa mujer que sube las escaleras?
- Pues no tengo idea, la verdad. Yo estaba a mis cosas.
- Hermana, usted no tiene remedio.
- Puedo volver a ponerme los cascos o tiene que decirme algo más.
- Nada, tranquila, ya preguntaré yo a la señora qué quiere.
- No. Déjala que hable ella. A fin de cuentas es la que está entrando en el convento y nosotras llevamos aquí toda la vida.
- ¡Hermana! Usted lo que quiere es ponerse los cascos, seguir con su música y olvidarse de todo.
- No. Pero no entiendo las prisas que le han entrado ahora.
- Es que está entrando una mujer en el convento.
- Déjela. Será el técnico de televisión.
- ¿Tenemos televisión en el convento?
- No lo sé.
- Me parece a mí que está usted un poco despistada con esto de la música y los cascos. ¿Qué escucha?
- No los conoce.
- Bueno, pero me lo podrá decir.

Y es lo que siempre digo
Y es lo que siempre dicen
La televisión es nutritiva.


- ¿Es Aviador DRO?
- ¡Sí! ¿Cómo lo sabe? ¿No dice que usted nunca escucha música?
- Bueno. Usted no sabe todo de mí.
- Ya, Hermana, pero eso de la música...
- Le estaba preguntando por la mujer que está subiendo, no me cambie de tema.
- ¡Bah! Será el técnico de televisión.
- Será.
- ¿Cómo es que conoce a Aviador DRO?
- Es una larga historia.
- Tenemos tiempo. Y lo sabe.
- No tanto. Mire: El técnico de televisión está entrando en el convento.

Y es lo que siempre digo
Y es lo que siempre dicen
La televisión es nutritiva





B.S.O,: "La televisión es nutritiva" (Aviador DRO)








sábado, 13 de junio de 2015

La foto de las 1001 historias. Historia Nº 2: Música en el convento







“...Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel
Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel...”


- ¡Hermana! ¿Qué es eso que suena?
- El hilo musical.
- ¿Desde cuándo tenemos hilo musical en el convento?
- No es del convento, sale de ahí abajo...


“...Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel
Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel...”


- Pero, esta canción... Es muy... ¿Cómo lo diría?
- Mala, Hermana, mala.
- Bueno, hay gustos para todo.
- Es muy mala, Hermana. Déjese de caridad cristiana y demás. En confianza entre usted y yo: Es muy muy mala.
- ¿Podemos apagarla?
- Debemos.


“...Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel
Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel...”


- ¿No daremos en la cabeza a esa señora si cerramos para que no se oiga la música?
- ¿Qué música?
- ¡Hermana! Está usted muy despistada últimamente. ¿De qué estamos hablando?
- ¡Ah! La canción esa... Es que llamarla música...
- ¡Qué mala es usted, Hermana!
- Es que es una canción muy mala, ¿Cerramos?
- ¿Y si le damos en la cabeza con la tapa a esa señora que sube?
- Los Caminos del Señor son inescrutables...


“...Y yo sigo aquí, esperándote
Y que tu dulce boca ruede por mi piel
Y yo sig... (SILENCIO)






martes, 28 de octubre de 2014

300 historias (O similar)


Este es el post 300 desde que empezó cabezadeavestruz. Llega en la temporada más baja de producción y cuando salen historias con cuentagotas. Much@s preguntan si nos quedamos sin ideas o si vamos a cerrar. La verdad es que no hay respuestas al respecto. Pero lo que es verdad es que no son “much@s”, que es una manera de hablar. 
  


300 historias (o algo así) a dos días de cumplir cinco años. 300 dan una media de 60 al año, a 5 mensuales. No está mal. Pero es una media, como todas, bastante irreal. Bien es cierto que es una media que baja notablemente porque en el último año de vida de cabezadeavestruz este será el post 14 cuando en los anteriores fueron 53 y de 73... La publicación en otros medios, la vida disoluta, el preocupante inicio de artrosis en los dedos de ambas manos por forzarlos en prácticas ajenas al teclado del ordenador o que gran parte de los textos (aunque alguno haya sido publicado por aquí) se conciban como parte de una novela que parece que no llega nunca, han dado como resultado este pírrico marcador. 

En cualquier caso, nos congratula que cuando menos publicamos, más visitas tenemos. La página de facebook tiene un tráfico inimaginable hace un año o dos, aunque no acabe desembocando aquí. Parece que la mayoría preferís el impacto visual y el texto corto a pinchar un enlace sin saber qué va a aparecer. No os culpamos. Es lo normal en estos tiempos de inmediatez y de redes sociales. 

A pesar de (o gracias a) ello, el día 30 acaba una época y empieza otra. Llega el año 54 D.D. (Después de Diego) y debe empezar cabezadeavestruz 6.0. Veremos a ver...



De momento, nos quedaremos escuchando la música que ha pasado por aquí este quinto año que, como no podía ser de otra manera, es mucha menos que los años precedentes.

Salud y gracias. Besitos para ellos y abrazos para ellas.

Nos vemos (O no).

martes, 29 de octubre de 2013

Cuarto Aniversario: Música



Sí, amiguit@s. 
Parece mentira.

Anteayer esto era un páramo por donde pasaba de cuando en cuando un matojo rodante de paja de esos tan recurrentes en las películas del Oeste, y mañana cumplimos cuatro años dando la brasa.


Url Spotify:  Cuarto Aniversario cabezadeavestruz
Vínculo http:  Cuarto Aniversario cabezadeavestruz



Pues eso, que seguimos de borrachera...

Pueden ustedes acompañarnos o no, pero no dejen de mover los pies, la almendra o lo que se les antoje, que serán bien mirad@s...









Los fastos de celebración comienzan a la voz de YA, aunque hay quien rumorea que hace un tiempo que han empezado las fiestas privadas. De momento, haciendo balance, dejamos por aquí la música que ha pasado por cabezadeavestruz durante este, su cuarto año de existencia.




GRACIAS POR ESTAR AHÍ, 
SE LES QUIERE.








miércoles, 26 de junio de 2013

De tiovivos y tristezas




Dicen que no hay nada más triste que un tiovivo abandonado.

Pero son cosas que dice la gente que no sabe nada de nada. 
Nadie de los que dicen eso ha sido nunca un tiovivo abandonado.
Se me ocurren mil cosas más tristes que un tiovivo abandonado. 
Las enumeraría todas y saldrían más, 
pero no quiero entristecerme ahora que el tiovivo empieza a dar vueltas 
y las luces y los sonidos me hacen feliz.




El tiovivo gira con sus luces, caballitos y música de carrusel. 
Nadie está montado en él. 
A mí no me han dejado montar por exceso de peso, aunque sospecho que es porque el feriante que lo maneja me ha visto demasiado borracho. 

Nadie dice que no hay nada más asqueroso que un tiovivo donde sólo está montado un gordo borracho que se pone a vomitar al exterior como si fuera una fuente putrefacta de alcoholes y grasas saturadas.


Dicen que no hay nada más triste que un tiovivo abandonado 
Yo creo que no hay nada más triste que un tiovivo girando sin nadie montado en él.



B.S.O.: "Tio Vivo" (Piratas)




lunes, 5 de noviembre de 2012

Esa noche, como tantas otras noches, conocí a alguien.




“No me suicidaría. Soy una de mis personas favoritas.”




Esa noche, como tantas otras noches, conocí a alguien.
Conocí a alguien que, a su vez, no sabía quién era Charles Barkley.

A menudo, demasiado a menudo, la relación que establezco con los demás se basa en cosas tan importantes como esa. El resto de acompañantes esa noche basaban sus interacciones en cosas menos importantes como el tamaño de unas tetas, el grosor de unos labios, el respingar de un trasero o, menos aún, el brillar de una sonrisa o el destello de una mirada.

Yo conocí a una chica que no sabía quién era Charles Barkley.

Y llegó el momento: Los músicos dejaron de tocar. Nosotros seguíamos allí. Nos quedamos solos en medio de la pista. Empezamos a bailar, en silencio. Escuchaba su corazón. Sólo su corazón. En silencio. Los músicos habían dejado de tocar, pero yo no podía quitarme de la cabeza esa primera impresión. Escuchaba su corazón tras esas grandes y apetecibles tetas que se rozaban con mi cuerpo sin dejar apenas espacio para que pasara el viento y erizara nuestros pezones, aunque los suyos lo estaban por alguna extraña razón que no llegaba a comprender. Y yo seguía pensando que ella no sabía quién era Charles Barkley.




Esa noche, como tantas otras noches, busqué algo insulso de qué hablar para disimular mi desazón vital al estar ante alguien que no conocía a Charles Barkley. Mira como se parece aquel tipo a Nicolas Cage, dije sin medir las consecuencias. Sonrió y por un momento casi olvidé quién era y qué hacía allí. Es verdad, es igualito, me susurró al oído aunque la música ya había dejado de sonar y no era difícil escucharnos.

Esa noche, como tantas otras noches, me reí de alguien junto con una desconocida.

Pero esa desconocida desconocía quién era Charles Barkley. Ni siquiera le sonaba.

¿Ves? Nicolas Cage sí se quién es. Y ese tipo se le parece mucho. Además, supongo que será tan mal actor como él y si nos acercamos a hablarle pondrá la misma cara de palo que lleva poniendo Nico en todas sus películas los últimos veinte años. Me gustó su comentario y sonreí sinceramente. Vamos a ello, dije.

Nos acercamos al tipo que se parecía a Nicolas Cage y empezamos a tener una de esas conversaciones estúpidas que se suelen tener en los bares cuando llega el momento que los músicos dejan de tocar.

Y los abandoné en su conversación, dejando atrás aquellas tetas que hacía un rato habían estado pegadas a mi pecho y tenían erizados los pezones sin saber muy bien porqué ya que no corría el viento entre nosotros.

Esa noche, como tantas otras noches, una chica que no conocía a Charles Barkley, folló con alguien que se parecía a Nicolas Cage mientras yo me iba a casa para hacerme una paja imaginando que estás en mi cama…




jueves, 17 de mayo de 2012

Obsesiones y Parafilias (Volumen 14): De planes dominicales, psicópatas y amores eternos




PARTE I:

 "Mi chico ha encontrado entretenimiento en su jardín"


Todos los domingos acostumbra a regar su jardín. Sobre todo la zona vallada. A esa sólo tiene acceso él. Mima y cuida cada centímetro de tierra y cada brote que crece en esa parte del jardín. Es su jardín.

Su pareja admira la dedicación que pone a ese pedacito de tierra. Nunca lo ha visto tan interesado en algo, pero piensa que es bueno para él. Después de todo, llevaba un tiempo muy crispado y con los nervios a flor de piel y desde que lo compró, cercó ese trocito de jardín y empezó a cuidarlo todo va mejor y hasta se la ve más alegre y risueño.

Incluso parece que en poco tiempo puede que el jardincito vallado dé fruto porque las matas están empezando a brotar de buena manera. Puede que sea lo que ha intentado darle siempre, lo que él solito ha encontrado en el huerto y eso es bueno para los dos. Sobre todo para ella.

Y eso le alegra.

Le mira desde la ventana ensimismado con las plantas. Es placentero mirarle y saber que todo va bien desde que valló esa parte del jardín. No se atreve aún a preguntar por qué echa sangre a la tierra, y mucho menos sugerir que pueda hacerse daño si sigue haciéndolo. Aún es demasiado pronto para discutir. Aún está todo demasiado reciente y lo importante es que empiece a estar bien como él crea mejor. 

Luego buscarán la manera de empezar a estar realmente bien.
Los dos...


PARTE II:

"Mi jardín es mi refugio. Es todo lo que tengo y es todo lo que necesito"


Puede que en unos días empiecen a crecer las tomateras. Esto va realmente bien. Aquí está todo. Aquí tiene lo que necesito. Aquí está lo único que le importa en esta vida. 

Nunca creyó que fuera a encontrarlo. Sabe que no es lo mismo, pero quizás sea la mejor manera de estar unidos para siempre. 

Su chica no lo entiende, pero le respeta. Sabe que se preocupa por él, pero no piensa nunca compartir lo que tiene en su jardín. Es su edén, su paraíso. Es lo único que tiene y lo único que le hace levantarse por las mañanas. Sabe que le mira desde la ventana y que se preocupa por él. Es muy buena, y sabe que sólo quiere lo mejor para él, pero él es más importante que todo eso. Después de lo mal que lo había pasado esos últimos tiempos, esto es lo más parecido a un paraíso que puede encontrar.

Le agradece su discreción. Le agradece que no se quiera meter en esto. Seguramente no lo entendería. Seguramente dejaría de estar a su lado, o algo peor.

Cree que últimamente se ha dado cuenta de que riega con un poco de su sangre las zonas importantes del jardín, pero no le ha dicho nada. Me vale así. No quiere inventarse excusas estúpidas. No quiere discutir con ella, es muy buena con él.

Está bien a su lado, pero si le hace elegir saldría perdiendo. Su jardincito es lo único que le importa a día de hoy. Si paraíso vallado es lo único que hace que el día a día sea cada vez más bonito y placentero

Las verduras crecen en la tierra abonada por sus restos. 


("El Sabor del Te" Katsuhito Ishii)



PARTE III: 

"Toda historia, de jardines o no, tiene un principio en un piso compartido y en un amor no correspondido"


Nunca le gustó la jardinería. Nunca pensó en cuidar con tal dedicación unas plantas. De joven tuvo una planta de marihuana en su habitación de aquel piso compartido, pero no es lo mismo. 

El la habitación del piso compartido donde la conoció.

Ángela le enamoró desde el primer día que se vieron. Desde aquella entrevista para pasar a ser el inquilino de la habitación de aquel piso compartido.

Ángela era la líder del piso. Vivaz, chispeante y preciosa. Atractiva hasta decir basta e inteligente hasta saber todo lo que a otros le gustaría y necesitarían saber.

Todo el mundo que pasaba por aquel piso sabía que estaba enamorado de Ángela. Todo el mundo sabía que haría cualquier cosa por conseguirla. Todos menos Ángela. O al menos, eso parecía, porque no es posible que conviviendo y siendo tan inteligente como era no se diera cuenta.



PARTE IV:

"Ahora tengo el jardín que siempre quiso tener la chica que siempre quise tener yo"


Vallado. 

A punto de dar fruto. Las plantas crecen bonitas y sanas. Las cenizas de Ángela (suena a libro no leído o a película no vista) forman parte del sustrato del jardín.

Vallado.

Para que nadie entre. Solo ella y él. Así es hoy su jardín.

Se empeñó en comprar ese pedazo de tierra en aquella antigua casa. La vida parecía devorarle después de la desaparición de la que había sido el amor (nunca consumado) de su vida.

Es curioso como alguien te puede atrapar sin responder nunca a tus demandas. Así estaba él con respecto a Ángela. Así acabó todo. 

El día después de que le echaran del grupo todo se precipitó. Su único refugio era la música y al verse fuera de aquel grupo dejó aflorar todo lo que tenía dentro. Algunos sabían que era un psicópata que componía y tocaba música para evitar pensar en el asesinato, en el suicidio, en la maldad.

Todos tenemos un pequeño o gran psicópata dentro al que adormecemos, drogamos, anulamos, escondemos, haciendo algo que lo aplaque. Él tenía la música y su obsesión por Ángela. Cuando la música salió de su vida, su obsesión por Ángela acabó en un último acercamiento frustrado que la condujo a aquel descampado donde la enterró fríamente.
Compró la tierra y pensó en dejarla salvaje, como era Ángela, y alquilarla para que pastasen las ovejas. Pensó que si fornicaba con las ovejas que habían comido la hierba que crecía de sus restos, siempre tendrá la sensación de estar follándose constantemente a la chica que nunca le quiso besar.

Después vino lo de plantar tomates.

Ansía la llegada del verano lleno de gazpachos de amor. De amor psicópata. 

Dicen que ha vuelto a tocar la guitarra y componer canciones. 
Dicen que es otro desde que se mudó al campo. 
Dicen que su pareja le ha hecho mucho bien. 
Dicen muchas cosas...

Sólo él sabe que tuvo que pensarlo mejor antes, pero todos sabemos que hacemos algo para no dejar salir al exterior el psicópata que todos llevamos dentro. 

Él lo tiene controlado… De momento. 

Y sueña con beber gazpacho a todas horas en cuanto broten los tomates…





B.S.O. :

 “Soy un animal” (Los Toreros Muertos)

lunes, 12 de diciembre de 2011

Anticrónicas de conciertos en lasgafasdemike.com: Christina Rosenvinge y Lagartija Nick


¡Hola amiguit@s del mundo musical!:

Les remito, con el mayor de los pudores del que soy capaz de lucir, a la reciente publicación de dos aventuras más de dos personajes desconocidos que pululan por los peores garitos de la capital con las peores compañías y con la peor de las disposiciones...

Afortunadamente, no van a los peores conciertos, sino todo lo contrario:

Christina Rosenvinge, en NEU Club, en la Sala Galileo Galilei




y Lagartija Nick en la Sala El Sol




Tampoco son lo peor (más bien todo lo contrario) las fotos de uno de los perpetradores del asunto, el exiliado gallego que tiene a bien poner a la vista de todos los mortales de la imagen su obra en esta página, ni lo peor la disposición de los gerifaltes de Lasgafasdemike.com a que, de momento, volquemos allí nuestras frustraciones tras cada noche de desahogo musical que, de cuando en cuando, nos pide el cuerpo emprender...

Pasen y vean, amiguit@s de lo musical...

¡Salud!

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Vas a publicar algo nuevo? (Reflexiones en primera persona en torno a dos años de cabezadeavestruz)


-    Sí.
-    Sí... ¿Qué?
-    Que algo nuevo tendré que publicar
-    ¿Algo como lo del año pasado?
-    Pues no lo sé… Eso ya está hecho, ¿No?
-    Ya, pero todo ha cambiado. Ha pasado un año. Las cosas no son iguales.
-    Yo tampoco soy la misma.
-    Nadie es la misma persona en dos momentos diferentes de su vida.
-    No estaría yo tan segura.
-    Tú no estás segura de nada nunca.
-    Ahí tienes la respuesta entonces…

No sé quién soy ahora mismo. No sé qué debo hacer ahora mismo. No sé desde cuándo a mí me preocupa hacer lo que debo hacer. No sé desde cuándo hablo sola. No sé porqué escribo en femenino si llevo una asquerosa barba de cinco días que hace que me hayan pedido el billete tres veces en el metro, en un trayecto de 6 paradas.
Quizás debería replantearme todo. Eso requeriría un esfuerzo, pero no puedo seguir haciendo lo mismo continuamente

-    Tú no haces lo mismo siempre. Cada historia es diferente…
-    Gracias guapa, pero ni tú eres objetiva, ni eso es verdad…
-    Cuando te pones así no hay quien te aguante
-    Lo sé, pero si no lo hiciera no sería yo

Hay cosas que pasará el tiempo y no conseguiré. Tampoco sé si es lo que quiero. cabezadeavestruz me quita tiempo para conseguir escribir la gran novela que tengo entre manos desde que me conozco y que, desde luego no es El Párpado del Puercoespín.

Tú me quitas tiempo y lo sabes, pero no puedo resistirme a tu sonrisa.

Yo me quito tiempo manipulando mi entrepierna porque es algo que no pienso dejar de hacer nunca.



No pienso encerrarme en un desván, ni tengo intención de ser perseguida por los nazis. Aunque eso implique no llegar a escribir algo como “El Diario de Ana Frank
Me gustaría escribir “Lolita” pero no quiero que todos piensen que soy un pederasta. No puedo recorrerme la Ruta 66 porque no tengo carnet de conducir, ni voy a hacer dedo por la América profunda porque me da cada vez más miedo, ni pienso colarme de polizón en trenes de mercancía. Eso significa que no escribiré nunca “En el Camino” ni seré jamás un escritor de la Generación Beat. Ya no tengo edad para hacer lo que hizo Rimbaud. Ni interés tengo en hacerme traficante de armas en África. Y mucho menos, morir joven.
Paso de estar amenazado de muerte. No quiero escribir “Los Versos Satánicos”.
No quiero casarme y tener encima de la mesa el corazón de mi esposo fallecido, por lo que no escribiré nunca “Frankenstein” ni pasaré noches locas con Lord Byron* en un caserón jugando a inventar historias de terror.
Soy incapaz de escribir adecuadamente sin la utilizar palabras terminadas en “-mente”. No podré escribir coherentemente “Vivir para contarla” de Gabriel García Márquez, ni me podré sentir Stephen King con naturalidad, al igual que no tengo archivadores cerca de mí que me puedan inspirar para escribir “El Mago de Oz” basándome en el cajón O-Z como hizo Frank Baum, y mucho menos pienso practicar la medicina como Arthur Conan Doyle aunque eso me impida escribir posteriormente las novelas de Sherlock Holmes.
Estoy radicalmente en contra de llevar una vida como la de Edgar Allan Poe para escribir algo de su calidad, ni pienso trabajar en Correos aunque luego gane el Premio Nobel de Literatura cuando me echen por no atender mucho el trabajo como le pasó a William Faulkner.
Quizás haya algún psicópata esperando que escriba algo para tenerlo como libro de cabecera cuando mate a alguien, por lo que no quiero arriesgarme a la manera de J. D. Salinger y el asesino de John Lennon con “El guardián entre el centeno”, o alguna editorial deseando cambiar el título a lo que escriba porque se retrasen en los plazos a la manera del “1984” de Orwell que fue concebido como 1980 aunque eso ya no importe ahora. Al bueno de George seguro que sí le importó, y a mí también me importaría.

No quiero despedirme de mi marido, oyendo voces y desasosegada por la felicidad vivida, antes de ahogarme intencionadamente en el río, temiendo volverme loca otra vez, simplemente por pasar a la historia de la literatura a la manera de Virginia Wolf, ni suicidarme tras varios intentos fallidos como Emilio Salgari, para luego dejar escritas varias cartas, entre ellas una a mis editores pidiendo que se ocupen de los gastos de mi funeral, ya que ellos se han enriquecido a mí costa.


-    Te estás poniendo muy trágico
-    Es lo que pienso
-    Estás flipando un poco… Quizás deberías empezar por ponerte a escribir y luego ya si eso, te pones a pensar en esas cosas
-    Me gusta hacer planes con antelación
-    No. Eso es mentira. No te gusta. Nunca lo has hecho
-    A lo mejor ya va siendo hora
-    No te lo crees ni tú…

Y no me lo creo ni yo. No me creo nada. Ni creo en mí mismo.

-    Lo importante es que creas un poquito en ti
-    Yo creo en mí
-    Pues ponte a demostrarlo. A demostrárselo a todo el mundo. A demostrármelo a mí
-    ¿No será que tú no crees en mí?
-    Yo creo en ti más de lo que tú creerás en ti mismo nunca
-    Eso es imposible
-    No hay nada imposible

Nada es imposible. Quizás debiera alistarme en la marina y más tarde explicar las características técnicas de los aviones en los manuales de aviación de la compañía Boeing para emular al desconocidísimo pero admirado Thomas Pynchon, del que apenas se sabe. A fin de cuentas, de mí tampoco se sabe casi nada. No soy admirado ni estoy en la historia de la literatura universal, pero es un comienzo.

-    Deberías empezar por publicar un post en condiciones y dejar de poner chorradas en el facebook
-    ¡Oye! No te metas con el caralibro, significa mi mayor fuente de ingresos
-    ¿De ingresos? Más quisieras…
-    De ingresos en forma de gente que llega a cabezadeavestruz
-    Ya, pero eso no da dinero
-    Sí, pero si no entrara nadie sería muy triste
-    Yo entraría
-    Sí, pero tú no eres objetiva
-    No podrías soportar que lo fuera
-    Prueba
-    No quiero

Yo tampoco quería. Era un farol. Quizás deba hacer caso de sus consejos. Quizás deba escribir algo interesante, al menos para publicarlo aquí y ahora. Quizás después de dos años deba ponerlo todo en este post. Abrir cabezadeavestruz a todos mis anhelos y frustraciones, a todos mis delitos y pecados, a todas mis virtudes y bienhaceres, a ti, a mí y a nosotros, y a ellos que aún no nos conocen. Tengo que hacer un post donde poner todo lo vivido y por vivir. Tengo que escribir algo interesante y que a ti te impacte. Por lo menos a ti, aunque no seas objetiva.



Pero tendría que mirar hacia atrás, y últimamente tengo tortículis y además me da miedo convertirme en una estatua de sal.

Y no puedo mirar hacia adelante porque eso significaría madurar, y me da más miedo y tortículis aún…

Me miraré el ombligo aunque me dé un poco de vértigo y vergüenza. Como casi siempre.

-    Termina tu copa, que vamos a otro sitio
-    ¿A dónde?
-    ¿Dónde quieres ir?
-    Eres tú la que has dicho que termine mi copa para ir a otro sitio. Será porque sabes dónde vamos a ir.
-    No. Simplemente ya me he cansado de estar aquí
-    Como de costumbre…
-    Como de costumbre ¿Qué?
-    Como de costumbre, te cansas de las cosas aunque no sepas muy bien porqué ni para qué…
-    Me estoy cansando
-    Y yo

No quiero que me digan que simplemente no sé emplear el lenguaje (inglés) y que no es un jardín de infancia para escritores aficionados como le dijeron a Kipling al despedirle del Examiner de San Francisco aunque luego vaya a escribir (If...) ... y aprenda por fin a escribir poesía con mayúsculas. No quiero que busquen mis huesos en una cuneta cuando alguien recuerde que dije que “Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio” a la manera de Lorca.

-    Eres un misterio
-    Como la poesía
-    Tú no sabes escribir poesía
-    Lo sé, no hace falta que hagas sangre
-    Pero deberías escribir algo bonito de una vez
-    ¿Algo bonito es algo que te pueda gustar a ti?
-    Principalmente
-    No sabes lo que quieres
-    Tú tampoco, por eso soy tan importante a tu lado
-    Yo sí sé lo que quiero, lo que pasa es que ahora no me acuerdo.
-    Tú no quieres más que chorradas y de esas me acuerdo hasta yo…
-    ¿Chorradas?
-    Quieres ser Ivan Ferreiro enseñando dos dedos al público cantando M con los Piratas en el momento que la canción dice “y aún seguimos siendo dos”…
-    No veo que hay de malo… Y además, también lo hago cuando dice “nunca más seremos dos” y “esta casa es para dos”…
-    Ni de bueno…
-    Voy a tener que asesinarte: Sabes muchas cosas de mí
-    Tú me las has enseñado
-    Tú me has enseñado a enseñártelas. En cualquier caso: Voy a tener que asesinarte.
-    Escríbeme algo bonito antes. Me lo debes
-    Lo sé. Todavía te debo un cuento
-    Me debes mucho más
-    También lo sé…

Gracias por estar ahí. Esto no sería lo mismo sin ti. Probablemente, ni sería…


Posdata aclaratoria (Inútil como de costumbre, innecesaria como siempre):
Este post no está basado en hechos reales. Cualquier parecido con la realidad es intencionado, obviamente.
Este post está enmarcado en la Campaña “12 Días 12 Causas” iniciada con el objeto de festejar el 2º Aniversario de cabezadeavestruz.
La Campaña se está desarrollando fundamentalmente en el caralibro (Sí, ya sé, tú no tienes… Pero yo no tengo la culpa…) y está repasando algunos momentos ¿dignos? de mención de este segundo año de existencia, la apertura de la cuenta en twitter de cabezadeavestruz, además de repasar la música que por aquí ha pasado, las imágenes que nos han acompañado, y las que dan sentido a todo esto… Culminará con una gran bacanal lúdico festiva al más puro estilo cabezadeavestruz al final del día 30 de este mes, cuando empiece el año 52 D. D**.y se inicie el tercer año de este rincón al que has tenido a bien dedicar un ratito.
Corre el rumor que el aspecto de todo esto que estás viendo va a cambiar con motivo del cambio de año (Que este año coincide también con un cambio horario que hará más intensa y espectacular la fiesta del aniversario por contar con una hora más) pero como sobre todo lo que pasa por aquí, sólo podemos decir aquello de “hasta aquí puedo leer” y arrojaremos la tarjetita al público sin saber muy bien qué va a pasar… A lo mejor ganamos la calabaza (Aprovechando la coincidencia con Jalogüín) o nos retiramos a un chalet en Torrevieja (Alicante) y abandonamos todo contacto con lo que nos rodea… Todo es posible, está en tu mano… Pero tienes que decidirte ya… 

Besitos para ellos y abrazos para ellas.

 
*: Gracias a Lord Byron si he pasado alguna que otra buena noche, pero esto ya es un chiste privado, que después de dos años poniendo cosas, me apetecía hacer…
** Después de Diego

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