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lunes, 26 de octubre de 2015

VI Aniversario: Los restos del naufragio




“Nos queda Oaxaca,
peyote, San Pedro
y amigos que
no nos quieren cambiar.”


6 años. Esto cumple el día 30 seis años de “vida”. El día 30 de octubre es el inicio del Año 55 D.D. (Después de Diego) y debería empezar cabezadeavestruz 7.0.
Poco podía imaginar que las letras que comienzan este post, de “Los restos del naufragio” de Bunbury, pudieran llegar a tornarse tan proféticas y adquirir tanta importancia en estos días. Sí, amiguit@s, mirar cabezadeavestruz a día de hoy es mirar los restos de un naufragio. Ver en ellos lo que nos queda y con qué podemos contar.

El año seis de cabezadeavestruz ha sido sin duda el más pobre. El de menos cantidad, el de menos que decir, el de menos que aportar, el de menos que encontrar. Hemos naufragado. Y Oaxaca es muy responsable de ello. Para bien y para mal. Pero también lo es todo lo que nos ha rodeado y todo lo que nos ha acontecido. Aunque si estas líneas están saliendo ahora mismo es porque aún nos quedan “amigos que no nos quieren cambiar”.




No es fácil escribir. Hay muchísimos escritores que escriben para huir de la realidad. Escribir como huida. Yo no sé escribir pero cuando todo se nubla, no me sirve para huir. Necesito huir de mi huida para poder escribir. Y últimamente, todas las palabras que me salían me hacían consciente de la necesidad de huir y eso me dolía al escribir.

Mi tolerancia al dolor es limitada. Muy limitada. Yo escribo porque me hace feliz. Incluso hay quien me ha dicho que cabezadeavestruz se creó para follar. Seis años después, todo ha cambiado. Los momentos que nos han llevado al naufragio nos han impedido escribir. Quizás ahora baste con analizar y rebuscar entre ellos, a la manera de un buscador de tesoros o de un, mucho más adecuado, pirata necrófago, para volver a disfrutar y ver qué es lo que nos queda y qué es lo que merece la pena.

Este aniversario es el momento ideal para dejar de castigarse con los crímenes perfectos, diga lo que diga mi adorado Andrés. Porque sobreviviendo es como un crimen perfecto deja de ser perfecto. Deja casi de ser crimen.



Algun@s se preguntarán por qué cuento todo esto. Pues no lo sé muy bien. Probablemente esto no lo esté leyendo nadie. Y si alguien lo lee, volveremos a ser felices y a dar por buenos estos seis años, eso que hemos conseguido, eso que hemos alcanzado.

Si cabezadeavestruz se creó para follar, a día de hoy ha optado por un celibato plácido e higiénico. Evidentemente, gracias a cabezadeavestruz hemos follado mucho recibido mucho cariño y empuje para seguir adelante. No hay que rebuscar demasiado en los restos del naufragio. La tormenta ya pasó.

El Subcomandante Marcos dijo una vez que “morir no duele, lo que duele es el olvido” y aquí estamos para celebrar que aquella tontería que se creó para follar recibir cariño, cumple seis años y este fin de semana habrá que celebrar el aniversario y el advenimiento del año 55 Después de Diego. Ni morimos, ni nos olvidamos. Ni matamos, ni caeremos en el olvido. Porque aquí, de siempre, hemos querido quedarnos a vivir en aquella maravilla de canción que compuso Josele Santiago y a la que recurrimos de cuando en cuando. Porque Los Enemigos siempre tuvieron razón y siempre son de esos restos del naufragio que hay que recoger para que todo cuadre:


"Bienvenido

al club de los que vamos a triunfar.
La vuelta ya nos la darás.
¡Tú vales, tú vales chaval!"









GRACIAS a tod@s l@s que andáis por ahí. ¡Feliz cumpleaños!




viernes, 8 de febrero de 2013

Me sobra Carnaval





“Y mira desde aquí,
se parecen a ti.
Dime, ¿desde allí todos 
también se parecen a mí?”
(Me sobra Carnaval, Los Enemigos)



Un año perdido. Mirando atrás, seguro que serían muchos años perdidos. Perdidos en la impostura, en ser quien nunca he sido. Soy el único que lo sabe, pero perdí el tiempo disfrazado de cosas que no era, viviendo un Carnaval autoimpuesto que no coincidía con ninguna fecha de mi calendario. Y mucho menos de mi santoral.

Hoy me he disfrazado de ti. Me he embutido en tu piel porque sé que es la que mejor me sienta y he salido a celebrar la impostura. Con la actitud de disfrute y paraíso en mi cuerpo, que era el tuyo epidérmicamente. Hoy me he disfrazado de ti.



Hoy he triunfado con mi disfraz de ti. Estoy preciosa y la gente que sale con el espíritu loco de la fiesta del ser lo que no se es me ha mirado con deseo. Me he sentido deseada aunque he sabido que realmente te desean a ti.

Mi disfraz de ti me ha durado un rato.

Pasada la ilusión inicial de sentirme en tu piel, me he dado cuenta que me tira la sisa. La capacidad de movimientos es nula dentro de ti y creo sospechar que se ha descosido algo en el culo cuando me he agachado. No puedo levantar los brazos ni acercarlos para abrazar a nadie porque están demasiado pegados a mi piel. Me hace tripa. Para colmo, creo que me está saliendo urticaria porque vaya usted a saber de qué material está hecho tu piel y qué reacción provoca en mi cuerpo.

Como un loco me he metido en el baño de aquel bar para desprenderme de tu piel y poder disfrutar la noche sin tanto agobio encima. Con rabia y angustia, destrozándola. Exhausta mirando al espejo me he dado cuenta que vuelvo a ser yo fuera del disfraz de tu piel y me he sonreído pensando que la noche de Carnaval empezaba en ese momento. En cuanto cruzara la puerta del baño y volviera a la barra.

Las miradas en mi retorno con todo lo que me cruzaba no me gustó mucho. A primera vista, pero quién soy yo para valorar las miradas. Nunca fueron mi fuerte. Nunca miré de frente y soy miope. Y las miradas en Carnaval están, como mínimo, llenas de purpurina, o sea que no hay quien se fíe.

Pedí otra copa desconcertada. La camarera, tan solícita y seductora en Carnaval como el resto del año me miró de arriba a abajo y puso una mueca extraña. Algo así como el emoticono del Whatsapp que tiene la boca en forma de S tumbada y no supe muy bien qué pensar. Nunca sé qué pensar cuando me mandan ese emoticono, pero lo de la camarera era otra cosa. Quizás le puse cara de emoticono yo también porque se vio obligada a decirme lo que pasaba:

Te sentaba muy bien el disfraz. Estabas mejor antes, así sólo eres tú...



Así sólo soy yo - pensé, mientras un escalofrío me recorrió la columna y pillaba el primer antifaz abandonado que encontré encima de la barra para dejar de serlo...




"Dime, ¿Desde allí todos también se parecen a mí?"




B.S.O.: Me sobra carnaval (Los Enemigos)

viernes, 26 de octubre de 2012

Tercer Aniversario: La cuenta atrás ¡¡Cuatrotresdosuno…YA!!



Hola chaval,
prepárate para dejar de jugar.
1, 2, 3, ya!
Ahora la carrera es de verdad





El día 30 de Octubre, empieza el año 52 D.D.* de nuestra era. También termina el año 3 de cabezadeavestruz y teóricamente debe de empezar el 4.


Todo el día 30 de Octubre.



Habrá que limpiar
los colores que hay en tu cristal.
¿Lo ves claro ya?
Bienvenido hijo, a la realidad.



Pasan 3 años y aún no sabemos muy bien qué hacemos por aquí. Lo peor aún y más preocupante: ¿Qué haces tú por aquí?



Llave en mano,
entra, hijo, entra sin llamar,
y no cedas jamás
¡No cedas jamás!


Quizás seas de las o los que han llegado hace poco con lo que acabamos de recordar que no somos muy dados a los saludos y probablemente no te hayamos dicho ni “¡Hola!”. Claro que supongo que tampoco lo esperabas.





Quizá seas de las o los que llevan por aquí desde el principio… Y eso sí que nos empieza a dar muchísimo miedo.



El mundo rula y al caer
se muerde la cola.
¿Por qué has tenido que crecer?
¡Maldita la hora!



cabezadeavestruz ha crecido. Está casi anciano. O anciana, que nunca sabemos. Vive en un país donde la estadística dice que las mujeres viven más que los hombres, o sea que quizás sea mejor pensar en femenino, por si las moscas… (O no).



Deber ganar
y pisar fuerte, hay que impresionar.
Vas a flipar.
Tendrás que ser mejor que los demás.



Han pasado 3 años. En unos días se cumplen. Los objetivos iniciales** que nos llevaron a crear este hortera rincón de internet siguen pendientes. 



¡Qué solo estás!,
mi queridísimo hijo, mi chaval.
La cuenta atrás,
4, 3, 2, 1, 0, ¡ya!


Se acaba el tiempo.

Este año más que nunca. 

Como siempre, el paso de los años dice que las fechas importantes han de ser celebradas (sobre todo y siempre, celebradas) y han de servir de análisis y evaluación, para empezar el nuevo tiempo con más fuerza o procrastinar hasta la muerte, como suele ser el estilo habitual del Equipo de Redacción de este rinconcito rosáceo de la red.



El mundo rula y al caer
se muerde la cola.
¿Por qué has tenido que crecer?
¡Maldita la hora!



Hemos crecido. De eso no hay duda. Incluso hay gente que nos lee y no sabemos quiénes son ni de dónde vienen. Pero aún no nos ha salido bigote, ni siquiera en nuestro… OFF



Bienvenido
al club de los que vamos a triunfar.
La vuelta ya nos la darás.
¡Tú vales, tú vales chaval!



Asumimos que si no hemos triunfado ya y si esto no ha empezado a dar dinero ni acercarnos a nuestros sueños (No sabemos cuáles son todavía) aunque emprendamos el cuarto año con mucha ilusión y ganas, ya no llegaremos.

Seguimos en la frustración de tener un niño, plantar un árbol y escribir un libro.

Un día copiamos algo que vimos escrito en el tronco de un árbol cercano a un pino que acabábamos de plantar y lo publicamos en forma de libro. Pero del niño sigue sin haber rastro. Lo dicho anteriormente sobre los objetivos iniciales no cumplidos *** puede ser la fundamental razón (O no). El caso es que aquí seguimos, de momento.



El mundo rula y al caer
se muerde la cola.
¿Por qué has tenido que crecer?
¡Maldita la hora!



Quisiéramos hacer un listado de todas las personas, animales o cosas que han hecho posible que esto llegue hasta aquí. 





Pero también quisiéramos hacer muchas cosas que nos propusimos cuando esto empezó **** pero nos conformaremos con compartir nuestra alegría con todas y todos los que estáis ahí y hacéis esto posible día a día. Vosotras y vosotros (y sobre todo tú y tú) sabéis bien quiénes sois. 

Esta semana estaremos un poco ausentes o pesados (Aún no sabemos por dónde nos dará). Estaremos de celebración. Tenemos un poco de música para ponernos a tono…


Pincha AQUÍ para la lista spotify del Tercer Aniversario




Y sobre todo, somos conscientes y seguimos al pie de la letra a nuestro impulsor fundamental, el cual cumple 52 maravillosos años el mismo día que nosotros 3, el mismo día 30 de Octubre del año 52 D.D. y por mucha fiesta que nos corramos, nosotros siempre diremos NO (Como Él):





¡MALDITA LA HORA!









*Año 52 Después de Diego.

**Follar más con toda clase de admiradores y admiradoras que lo tuvieran a bien. A falta de admiración también nos valían cualquier despistado, despistada, animal o cosa que tuviera la guardia bajada y pasara cerca de aquí…

*** Insistimos por si quedan dudas: Creamos cabezadeavestruz para follar más. Pero no hay manera. Y eso que menos es imposible…

**** Obviamente: Follar más, porque menos es imposible...



miércoles, 22 de agosto de 2012

Una noche de Agosto




"Yo quiero bailaaar toda la nocheee bailabailabailandoba bailabailabailandobáááááá"

¿Qué es esto? Despierto medio perdida con el retumbar del altavoz que hacía las veces de almohada y reposacuerpo bajo la somnolienta curva irregular en que estaba convertida sin saber muy bien cómo. 

¿Qué coño es esto? Me retumba todo en la cabeza y las luces, que alguien en un rapto de estupidez digna de la pena de muerte ha puesto seguramente sin querer en modo epilepsia, marean y dificultan mi instinto primario de saber quién soy y dónde demonios estoy.

¿Qué cojones? Sé quién soy, al menos en teoría, y empiezo a centrar el motivo por el que estoy allí. Valientes cabronas tengo por amigas, que han dejado que me sobe encima del altavoz y, para colmo, muy simpáticas ellas, parece que se ríen de mí y de mi segura cara de extrañeza tras recuperar mis constantes de humana pseudopensante desde el centro de la pista de esta infecta discoteca de verano.

Allí estaban. 
A lo suyo. 
A lo “nuestro”.

Como siempre. 

Es curioso ver este tipo de noches veraniegas desde la barrera. Da un punto de vista desconocido, diferente, más próximo a la realidad.

He fantaseado, y creo que a veces me he encontrado muy próxima a vivirlo, con tener la capacidad de salir de todo por un instante, quedarme en el sitio, pero escapar de mi cuerpo y de la situación que esté viviendo y verlo todo desde fuera, como si levitara por encima. Evidentemente esto no se lo he podido explicar a nadie porque si alguien escucha por un momento decir que levito por encima mía y las situaciones me dirá que me estoy pasando últimamente con ciertas sustancias o pensará que sigo estando tan loca como siempre. Es fantástico poder ver algo que me implica, fuera de mí, desde una distancia adecuada que dé perspectiva. Sólo se corre el riesgo de ver todo tan claro y salir tanto de una misma, que cueste volver cuando se quiere estar más pegada al terreno y a lo que toca, y despreciar terriblemente a todo lo que soy y me rodea.




¿De qué se ríen estas víboras? Estamos en la discoteca del pueblo, con ambiente festivo de Agosto y empiezan a llegar las horas en las que todas, incluidas las más feas del grupo, reciben las personalizadas babosas atenciones de todo aquel (todos) que ha pensado que ya es hora de empezar a emparejarse con alguien porque la noche se va acabando y las presas van escaseando. No es motivo de risas, más allá de parecer más risueñas y atraer (más aún) la atención de los depredadores que no han orientado aún su punto de mira.

Inevitablemente vuelvo a la realidad. 
A bailar con ellas.
A ser una más. 

Porque es lo que realmente soy, una más de mis amigas. Podría buscar algo importante de cada una que justificara mi diferencia y lo especial de mi persona, pero lo más importante es que estamos juntas, de fiesta una noche de agosto y, salvando las distancias, todas queremos pasarlo bien porque es lo que toca.

¿Qué clase de anormal está poniendo una noche de Agosto música que sonaba hace millones de veranos, cuando me daba igual y no me molestaban ciertas canciones?

Recuerdo todo lo que me ha dicho. No pasa de ser el típico cortejo de persona que se cree interesante, algo atractiva y cree poder seducir a otra con simpatía y gilipolleces varias, según disponga su pretendida víctima. Bastante original el chaval, la verdad. Conseguía tenerme pendiente y ligeramente interesada, mientras mezclaba ratos de indiferencia y momentos en los que mostraba que estaba por encima de todos esos convencionalismos del acto de cortejo. Pero no, no colaba. Yo estaba cerrada en banda por muy simpática que pudiera parecer, y sé mas de tema de lo que él pueda mostrar u ocultar por muy fácil que se lo ponga.

Todo eso pasó antes de quedarme dormida en el altavoz.
Todo eso pasó antes de ingerir alcohol como si no hubiera un mañana (Como siempre, pero como única dedicación visto lo que me rodeaba). 
Todo esto pasó antes del yoquierobailartodalanoche que me devolvió a la realidad.

Ese chico mono que perdió todos sus boletos cuando pasó aquel tipo a pedir fuego –cortejando también, por supuesto- y para hacerse el interesante le dijo que le gustaba mucho su camiseta y que cuánto tiempo hacía que Jarabe de Palo no sacaba nuevo disco…

¿Por qué sólo una de mis amigas –que ni siquiera lo dice- entiende mi actitud? Todas ven que está muy bueno, que lo rechazo, que lo desprecio, que le pongo cara de asco… Sólo ella ve normal lo que hago. Precisamente ella. Ninguna lo entiende, pero se conforman y no lo piensan más porque saben que soy un bicho raro. Una más de sus tonterías, pensarán sin duda. 

Tonterías, tonterías… 


Intentaría explicar que un tío que intenta ir de simpático no tiene porqué abarcar también la categoría de saber de todo y de interactuar con lo que sea por estar cerca mía. Un tío que confunde una camiseta de Los Enemigos con una de Jarabe de Palo merece todo mi desprecio y votaría a favor en un hipotético referéndum para que se reinstaurara la pena de muerte por ahorcamiento mientras la víctima lleva un mp3 con “DependedequeDependeBonitotodomeparecebonito” a todo trapo y en bucle hasta que un forense imparcial certificara su muerte para personas como ésta. 



¿Por qué salgo con ellas? Unas amigas que no le dan importancia a un tipo que confunde una camiseta de Los Enemigos con una de Jarabe de Palo las sitúa al mismo nivel que otras que tuve que veían más radical y trasgresor a Dani Martín haciendo el gesto de los cuernos con el mismo brazo en el que tiene tatuado “Niñato” que un simple movimiento de ojos de Keith Richards que ni siquiera saben quién es… 

Las noches de Agosto traen estas cosas. 

Las extrañas compañeras de viaje.

Rodeadas de música de otro verano y de ambiente etílico festivo aparentemente desinhibido.



Mientras, en el grupo, luce ella. Aunque no luzca, sólo yo la veo. Veo cómo me mira. Porque las chicas como ella no lucen en los grandes grupos, en las discotecas de pueblo, en las noches de Agosto. Las chicas como ella lucen a mi lado, junto a mí, y las dos lo sabemos, aunque lo evitemos porque tenemos claro que será nuestra perdición final. Preferimos adorarnos y acercarnos de mayor o menor manera, con cuidado, por miedo a sufrir una combustión espontánea si llegamos a dejarnos llevar totalmente por lo que nos pide el cuerpo. Nuestros cuerpos entrelazados no han sido concebidos para rozarse más de la cuenta las noches de Agosto.

Sé, aunque no lo haya visto, que ha sido la única que ha estado pendiente de mí mientras dormía en el altavoz. La única que se ha preocupado realmente, sin reírse por el pedo que pudiera o no llevar, y la imagen que estaba dando.

¿Por qué no me conocen y sólo me sacan para ir de fiesta? No les intereso. Si supieran la realidad de la mitad de cosas que ellas creen conocer de mí, no les gustaría tanto como amiga de fiesta. No me buscarían para que las acompañara a una discoteca de pueblo una noche de Agosto. Paseo mi carácter y voy por la vida con mi fiera que me defiende y me cuida, pero sólo sirve para protegerme de ellas, de todas ellas y de sus noches de Agosto. 

Si supieran que, digan lo que digan, nunca he sentido la necesidad de llevarme a nadie al baño de una discoteca se llevarían una gran decepción. Ellas son las reprimidas y yo la liberada, sin embargo, por mucho que lo crean, nunca he encontrado placer en llevarme a alguien a comerle la polla como una loca hambrienta en los apestosos baños de una discoteca de una noche de Agosto, ni me explico que placer se puede encontrar o que te lleva a provocar que te empotren en un urinario público presa de un deseo incontenible e insaciable alguien que tampoco soporta aguantar más lo que le pueda estar proponiendo. Me imaginan paseando siempre una tigresa de mascota, atada con una correa más leve de lo conveniente. Y que yo también soy la tigresa… 

Una tigresa que cree que la palabra empotrar se debería decir más.

¿WTF? Quiero comérmela a ella, quiero que me empotre contra el cabecero de su cama. Loca y salvaje, pero con higiene y ternura. La suciedad y la violencia la pondremos nosotras, con nuestras hambrientas mentes y nuestros inconfesables deseos.

¿Por qué sudo y estoy tan caliente? Creo que es hora de conseguir que algún pardillo de la disco me invite a algo. Es una de las ventajas importantes que encuentro de estar más o menos buena una noche de Agosto. Pasó la bajona. Estoy en la onda de nuevo.

Seguramente, si ella no se decide, acabe como más me apetece y como suelo acabar: Bajo las sábanas limpias, dispuesta a luchar contra mis ansias de comer techo o el helicóptero, relajada buscando algo en mis sueños. Sólo me joderá que en las noches de Agosto, las sábanas no suelen ser bienvenidas.


Algún día cogeré de la mano a alguien que venga a seducirme y no miraré más allá. 

Agarraré su mano y no me importará que baje conmigo a mis infiernos y arruinaré para siempre su vida. Sé quién soy y sé lo que puedo llegar a ser, y las personas que se acercan a susurrarme algo al oído una noche de agosto ni siquiera lo sospechan, y no entran en ello ni de cerca, pero algún día lo olvidaré. Y ese día dejaré de ser yo. Y aunque yo me dé cuenta y lo sufra, alguien llorará mi ausencia…

Una noche de Agosto no es para eso.

¿Qué habrá sido de Sonia y Selena?

¿Habrán muerto hace poco y por eso ponen tanto su canción?







Nota de la Editora: 

Esta historia, como pueden sospechar, está realizada en el marco de la Campaña de Telecinco "12 Meses, 12 Causas" para fomentar la lectura en Agosto. Dada la cantidad casi nula de personas que visitan cabezadeavestruz en este mes, la Dirección Editorial decidió dar vacaciones al becario que trabaja sin desmayo para que esto salga adelante, y lo mandó aislado al Convento dos Capuchos en Sintra, a trabajar en una nueva novela. Se le ha enclaustrado en una pequeña celda sin conexión a internet para que no se distraiga visitando sus páginas favoritas, tubegalore o intereconomía y se dedique en cuerpo, alma, sudor y sangre a la labor.
El ocasional lector o lectora que pase por aquí ya perdonará el descenso de nivel (ya es complicado, coincidirán con nosotras en ello) que quedará mitigado por la falta de criterio de cuantas y cuantos pasan por aquí de cuando en cuando, y por la bruma estival que de tan fresquita que es, pone los pezones en guardia para poca cosa más que olvidarse de cosas como esta.
El relato se iba a titular "Ella es un volcán" en homenaje al grupo que interpretaba la canción en los 80, La Unión, pero la Dirección Editorial de cabezadeavestruz ha caído en la cuenta de que eso de poner en el mismo texto las palabras "homenaje" y "La Unión" no cuadraba mucho... Y no nos referimos al insigne pueblo murciano...


jueves, 5 de julio de 2012

La historia breve de lo que ocurrió después de aquel día en el que se convenció de que masturbarse tanto era pecado y malo para su salud





Esta es una historia común. Esta es la historia de una persona normal, aunque ninguno sepamos qué demonios significa ser una persona normal.

Tenía dos piernas, dos ojos, dos orejas, dos brazos, dos manos. Y un solo miembro viril. Y entiéndase por miembro viril, aquello que se presenta más o menos majestuoso o independiente por encima de algo que también tenía en número par: dos testículos.

Esta es una historia común. La historia de una persona que se masturbaba como todas las personas que protagonizan historias comunes. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez en ello? ¿Habéis mirado a vuestro alrededor en el vagón de metro, en la sala de espera del médico, mientras aguardáis para pagar en una caja del Mercadona o en cualquier otro sitio de vuestro día a día, que todos y todas que os rodean se masturban como vosotros? ¿Sois capaces de vivir con esa imagen en la cabeza? 

Probad a hacerlo: La señora de mediana edad, el joven adolescente de incipiente bigote mal disimulado, el obrero de mono azul, ese presentador de televisión que te está dando las noticias vestido con traje y corbata, la cajera del Mercadona… Todas y todos.

Esta es una historia común que pasó a ser extraordinaria. 






Es la historia de un tipo que llegó a comprender que se masturbaba excesivamente. ¿Cuánto es masturbarse excesivamente? Todos nos lo hemos preguntado alguna vez en la vida pero nadie tiene la respuesta correcta. Pero él se masturbaba desmesuradamente. A todas horas, en todo momento, en todo lugar. 

¿Es eso excesivo?

Sus amigos le dijeron que sí. Que tenía que moderar la frecuencia. Que la masturbación no es mala, y todos lo hacían, pero no tanto y que probablemente tendría consecuencias, una vez que decidió consultarle a sus amigos sobre ello.

El médico le dijo que sí. Que tenía que moderar la frecuencia. Que la masturbación no es mala per se, pero sí lo es si llega a inundar su vida de la manera que lo estaba haciendo y que probablemente tendría consecuencias físicas más allá de las psicológicas que ya tenía, una vez que decidió ir a un médico a consultar sobre ello.

El párroco le dijo que sí. Que tenía que eliminar la práctica. Que la masturbación es mala per se, y que si llega a inundar su vida de la manera que lo estaba haciendo probablemente tendría consecuencias físicas más allá de las psicológicas que ya tenía, que ardería en el infierno sin remisión, algo por lo que debía haberse preocupado una vez que decidió ir a un párroco a consultar sobre ello.

El psicólogo le dijo que sí. Que tenía que moderar la frecuencia. Que la masturbación es una práctica habitual y necesaria del ser humano, pero si llega a inundar su vida de la manera que lo estaba haciendo, probablemente tendría consecuencias físicas más allá de las psicológicas que ya tenía, una vez que decidió ir a un psicólogo a consultar sobre ello.

Por supuesto, después de cada consulta, se volvía a casa corriendo a hacerse una paja. No hay nada que le ayudara más a no pensar que eso. Y verse en el abismo de caer en el infierno, en la calvicie, en la sequedad de su médula espinal, en su aislamiento social, y de todo a la vez, le hacía pensar con miedo.

Esta era una historia extraordinaria. La historia de un tipo que no pensaba porque cada vez que iba a hacerlo se masturbaba para no caer en ello.

De tanto no pensar y de tanto masturbarse ora por no pensar, ora por ganas, ora por necesidad, ora por vicio, ora por rutina, ora por pensar en ello, descubrió que el instante pseudodepresivo posterior a cada paja se estaba intensificando de manera brutal hasta llegar a la categoría de tristeza post coitum. Y la tristeza postcoitum inundó su vida.

Y cuando la tristeza post coitum inunda tanto tu vida que hasta te planteas si merece la pena el pre coitum o el coitum en sí, y simplemente eres una persona que se masturba excesivamente (Se lo habían dicho el párroco, sus amigos, el médico y el psicólogo) la cosa empieza a estar muy jodida.

Ese es el día anterior a que esto (Que es una historia común) cambiara radicalmente. El día anterior, porque, evidentemente, decidió dedicarse un último día en exclusiva a él y a lo que más le gustaba del mundo: Masturbarse.

Sería como el último pico de un yonki, pero en cantidades de sobredosis para una matar a una comuna de heroinómanos de Las Barranquillas.

Y pasado el día, la historia que era común, pasó a ser extraordinaria. Y se despertó con ganas de masturbarse pero decidido a no hacerlo. Y pasaron los segundos a ritmo de horas, y las horas a ritmo de días, y no pasaron los días porque toda esta historia que de ser común pasó a ser extraordinaria se desató antes de que volviera a ponerse el sol.

El no masturbarse, por encima de millones de consecuencias que sería muy aburrido de explicar aquí, trajo consigo una realidad nunca antes prevista. El no masturbarse le hizo no tener las manos ocupadas. Sobre todo la derecha, su gran amor y cómplice a la que eventualmente era infiel con la misteriosa y poco conocida izquierda. Unas manos, sobre todo la derecha, huérfanas de miembro viril y de actividad que empezaron a sufrir un síndrome de abstinencia si cabe superior al que estaba mal llevando su dueño.

Ese dueño que empezó a escribir lo que sería la historia extraordinaria de un tipo de lo más normal que estaba inmerso en una historia completamente normal.

Ese dueño que no podía controlar sus manos, sobre todo la derecha, porque bastante tenía con controlar un cuerpo y una mente poco acostumbrados a estar ociosos, y que vio como sus manos, sobre todo la derecha, desamparadas de polla que masturbar, buscaron algo en qué entretenerse.

Y rebuscando en el arsenal de revistas, películas y utensilios destinados a la masturbación de su dueño, encontraron lo que siempre se suele encontrar en un arsenal: Armas de fuego.

Cogieron la más grande, acaso por el complejo de tantos años agarrando un miembro viril de tamaño medio tirando a bajo, la cargaron y llevaron a tirones a su dueño al balcón.

Y de aquella historia común, de aquella historia de una persona normal, surgió la mayor masacre que nunca se produjo en aquella ciudad. Empezaron a disparar a todo lo que se movía cerca. Aniquilaron a cuanta persona tuvo la mala suerte de pasar cerca de aquel balcón ese día. Ajusticiaron sin miramientos a toda la gente que andaba por allí. Mejor suerte hubieran corrido de haber estado masturbándose y no paseando por la calle...




La prensa, como de costumbre, se llenó de titulares impactantes por lo extraño del caso. Todo el vecindario habló de lo normal que era el chico, que siempre saludaba, que parecía un tipo majo, que no se lo podían explicar...

Nadie encontraba explicación a lo ocurrido.

Y todos los que hablaron con la prensa, todos los que habían estado cerca de aquel hombre que vivía una historia normal y que asesinó desde su balcón a todo lo que pasó por allí esa tarde, se volvieron a sus casas en silencio y se masturbaron.

Y lo que era una historia extraordinaria en un barrio hasta entonces tranquilo, pasó a ser una masturbación colectiva, oculta de puertas para dentro, de personas normales que siempre saludan cuando te cruzas con ellas en el portal…




B.S.O.: "Qué bien me lo paso" (Los Enemigos)






martes, 6 de marzo de 2012

Anticrónicas de Conciertos en lasgafasdemike.com: Acuse de recibo (Un poco macarra esta vez)



Les recomendamos, sin ningún tipo de criterio como es costumbre, la reciente publicación de las dos últimas incursiones que hemos realizado por el mundillo de la farándula en su versión más canalla.

En Las Gafas de Mike tienen a su disposición (valoración, comentario, crítica, visión de soslayo...) una magnífica página con la que deleitarse, informarse y empaparse del mundillo musical, y de cuando en cuando, alguna anticrónica para todo lo contrario, como es el caso de las que nos ocupan.


Con orgullo y satisfacción dimos constancia de uno de los acontecimientos de la temporada, como fue el retorno a los escenarios de Los Enemigos: 



Y con un poco de aturullamiento por el humo raro que nos rodeaba, un concierto de Los Porretas de su Gira 20 Aniversario "20 años y serenos": 






Con las birras pertinentes que requieren acontecimientos de este pelaje, reciban un cordial saludo y esperamos sean de su interés.

Agradecimientos habituales al Maese Cámara que vela por la salud del Anticronista y tan buenas instantáneas capta de los saraos (Pasen y vean) y a los acompañantes en Tierra Sagrada con quienes tan buenos momentos tuvimos a bien compartir, como es habitual...

¡Enhorabuena a los premiados!

¡¡¡SALUD!!!


miércoles, 22 de febrero de 2012

Me sobra Carnaval



“Y mira desde aquí,
se parecen a ti.
Dime, ¿Desde allí
todos también se parecen a mí?...”

(Me sobra Carnaval, Los Enemigos)


Pasé la resaca como pude. 

Hice inventario de momentos, desazones, besos, tragos, sonrisas, abrazos, caladas, risas, pensamientos, esnifadas y estares.

Recordé lo que quise hacer: Me disfracé de ti para sentirte más cerca.

Sé que no te encontré. Hubiera resultado extraño. 
No estabas o no quisiste cruzarte conmigo. Como tantas otras veces.

Recordé que me disfracé de ti para sentirte más cerca: No te vi.

Estarías con otra o simplemente no te encontré.
Bebí, fumé, esnifé, maldije y despotriqué por mi mala suerte.

Recordé que me disfracé de ti para sentirte más cerca y no te vi: No querías encontrarte a ti misma en mí.

Te busqué como si fueras tú, porque iba disfrazada de ti. 
Quise encontrarte y mis amigas me dijeron que debía haberme disfrazado de otra cosa. Que quizás no te quisiera encontrar para seducirte, sino para seducirme a mí misma.


(La Venus del Espejo, Diego Velázquez)


Les recordé que me disfracé de ti para sentirte más cerca, que no te vi y que no querrías encontrarte a ti misma en mí: Quizás fuera yo el que quería encontrarme en ti.
Miré en tus ojos y vi que no estaba allí. No me encontré, no te encontré.
Mis amigas me dijeron que era perverso querer follarse a alguien disfrazada de si misma.

Les recordé que me disfracé de ti para sentirte más cerca, que no te vi, no querrías encontrarte a ti misma en mí y quizás fuera yo el que quería encontrarme en ti: Soy perversa. 

Me disfracé de ti para saber qué se siente al follarse a una misma.
Lloré cuando supe que querer follarte disfrazada de mí suponía follarme a mí misma porque te quiero hasta el punto de saber que si te follo a ti me estaré follando a toda mí misma.
Lloré porque hice inventario de momentos, desazones, besos, tragos, sonrisas, abrazos, caladas, risas, pensamientos, esnifadas y estares.

Y pasé la resaca como pude: Sabiendo que te echo de menos y que follarse a una misma es una perversión muy dolorosa (Aunque muy excitante...).


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