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martes, 6 de noviembre de 2018

Siempre deseé que me leyeran en una lavandería


Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. No sé muy bien por qué pero es así. Creo que nunca se lo he dicho a nadie. Es más, no recuerdo nunca haber hablado con nadie de lavanderías más allá de indicarle la dirección de la que frecuentaba cuando vivía en Escocia a alguien que me la preguntara o para saludar diciendo de dónde venía o iba cuando la usaba. También iba a lavanderías en México pero eran de otro tipo.




Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. Pero es algo que no había deseado con todas mis fuerzas y quizás por ello no sabía cuánto lo deseaba. También deseé ser Ray Loriga, que Maribel Verdú me invitara a una caña, despreciar públicamente a los despreciables, pegarle una colleja a Ana Rosa Quintana, tocar a la guitarra “Like a Rolling Stone” con los Rolling Stones en un concierto en el que estuvieras tú entre el público, escribir “No tan Buenos Aires” de Calamaro, vivir en Buenos Aires, perseguirte por Central Park una mañana de otoño, y tampoco lo voy diciendo ni deseando con todas mis fuerzas. Por eso no sabía que lo deseaba tanto como que me leyeran en una lavandería.

Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. Pero vivo en una ciudad en la que casi no hay lavanderías. La lavadora de mi madre es de las más difíciles que he aprendido nunca a manejar y eso que he tenido unas cuantas. Tener lavadoras te hace olvidar cuánto deseas que te lean en una lavandería pero lo importante es si la tienen o no los demás y si estamos acostumbrados a ir o no a las lavanderías. Aunque no sea a leer.

Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. No me había vuelto a acordar hasta que me han mandado la foto. También deseé siempre tener un ojo de cada color o que los que tengo no lo pasaran mal mirando a los ojos de otra persona; deseo encontrar la respuesta al “¿para qué estamos aquí?” que nos hacemos desde que nacemos, en un rasca y gana; deseo poder entrar en cualquier hotel de Las Vegas por la cocina sin pedir permiso a nadie y que me saluden al llegar, o tener un globo y poderlo inflar cuando todo esto pase para que subamos y veamos todo desde allí arriba juntos, que es como deben verse las cosas, pero tampoco me había vuelto a acordar hasta ahora.

Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. También deseé invitar a alguien a mirar la lavadora conmigo como hacían en “Tu vida en 65’”, estar convencido de que voy a morir con los deberes hechos, tener mil pares de gafas para desechar las que se me van rayando tras ponérmelas cuatro veces, encontrarle sentido a hacer los deberes, saber francés para seducirte de una manera tremendamente romántica, saber seducir intencionadamente, dejar de usar tanto adverbio terminado en –mente, escribir a dos manos un capítulo de una serie David Simon con él, decirte que más te pierdes tú y que sea verdad, o morir a los 54 riéndome de la maldición de los 27, pero no lo tengo de manera constante en la mente y eso me ayuda a vivir.



Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. Pero, sobre todo, y eso lo tengo muy presente, siempre he deseado dar a la gente que me da, algo, al menos, del mismo nivel; deseo que nos acostemos juntos y disfrutes de un trío conmigo y con la persona que crees que soy, que sin duda es mejor; deseo con todas mis fuerzas no dejar que se me escape la gente que no quiere escaparse y que se acaba escapando porque no soy capaz de mostrarle que no quiero que se escape y que, aunque lo parezca, yo no tengo intención de escaparme; deseo hasta el punto de no recordar más deseos, que sigas teniendo capacidad de soñar por muchas pesadillas que te provoque.

Siempre deseé que me leyeran en una lavandería. Como deseo aprender de una puñetera vez a utilizar bien el punto y coma porque deseo usarlo a menudo y no lo sabía hasta ahora mismo.

Pero, sobre todo, siempre he deseado escribir algo como esto porque hasta que no me han dicho que me han leído en una lavandería no me he acordado que siempre deseé que me leyeran en una lavandería.

¡GRACIAS!




B.S.O. I: "Like A Rolling Stone" (The Rolling Stones).
B.S.O. II: "No tan Buenos Aires" (Andrés Calamaro).
B.S.O. III: Tu vida en 65', "La misión" (Miss Cafeína)


lunes, 30 de octubre de 2017

cabezadeavestruz 9.0



9

Después de ocho años llegamos a empezar el año 9.



9 años para aprender a escribir.
9 copas por cada vez que diga que tengo que celebrar que esto va para 9 años.
9 veces que no he escrito más porque tenía otras cosas que hacer.
9 ejemplares de “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren” que no he firmado aún y no sé dónde están ni quiénes las tienen.
9 abrazos que me gustaría dar ahora mismo.
9 personas que empujaron esto y que ahora no saben ni que existo.
9 amigos que amo aunque no valoran esto.
9 veces 9.
9 relatos, sólo nueve, en todo el año 8.
9 canciones que me vienen ahora a la cabeza, y ninguna para hacer la B.S.O. del año 8 de cabezadeavestruz.
9 tonterías o más, repetidas, gastadas, pero que a muchos les parecen nuevas.
9 discusiones con el celibato para ver si lo pierdo de vista de una puta vez.
9 excusas para no perderlo porque es un amigo fiel.
9 maneras de no escribir nada cuando tengo tanto que contar.
9 besos de esos que parecen 99.
9 eran los 7 enanitos pero poca gente lo sabe.
9 personas que no me conocen mucho me han dicho que “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren” les está gustando mucho y más de 9 veces me he emocionado por cosas relacionadas con el libro.


(Última imagen de "Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren" por el mundo recibida. GRACIAS, ANA)


9 discusiones he tenido conmigo mismo para no terminar con esto de una puta vez.
9 putas no voy a escribir en este texto por mucho que ya lleve dos.
9 sonrisas tuyas.
9 apuestas fallidas.
9 segundos eternos, que son más en número que los 7 de la canción de Los Rodríguez, pero menos que cualquier canción de esas que tienes ahora mismo en mente.



9 oportunidades he tenido de marcharme y aún sigo aquí.
9 máscaras en forma de palabras para no decir lo que siento y 9 sentimientos que no deberían haber tomado forma.
9 dorsales de falso 9.
9 silencios rotos con un “yo escribo cosas que no me atrevería a decir”.

El 9 no es un número primo. No es ni un número con entidad propia porque si lo giras o lo miras desde otra perspectiva es un 6. Y claro, un 6 no es ni de lejos lo mismo.

9 momentos en los que te gustaría verte mirando esto.

9 PUÑAOS DE BESITOS PARA ELLOS Y ABRAZOS PARA ELLAS.

9 MILLONES DE GRACIAS.


(Prometo no irme muy lejos, por si a ti te interesa)



martes, 10 de octubre de 2017

Lector que disfruta, escritor orgulloso


Yo tenía un blog que me daba muchas satisfacciones. En cabezadeavestruz escribía con mucha regularidad y tenía a bastante gente pendiente de ello. Gente a la que le gustaba lo que leía. Personas que me hacían saber que merecía la pena. Locas y locos que hacían de mis historias herramientas de disfrute y utensilios de gustirrinín.



Pero hoy no es así. En los últimos tiempos os he abandonado. He dejado, sin mucha razón, de escribir por aquí como lo hacía. Porque me ha superado todo.

La aventura pública de “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren” empezó en Junio y desde entonces ha absorbido el poco esfuerzo del que suelo disponer para casi todo. No he escrito más que dedicatorias y cosas promocionales. No he hecho más que compartir risas, cariños y reflexiones con gente que se acercaba al libro. Y me ha gustado. Mucho.



No creo que pueda expresar bien el orgullo que siente uno que escribe algo cuando alguien le lee y le dice lo que ha disfrutado. Es una sensación indescriptible. Es engordar varios kilos aunque no tenga dónde ponerlos ya. Es que se te ponga un poco dura el alma.

Gente que se va por ahí y te dice lo bonito que ha sido que “Una de las ventajas de estar muerto es quetodos te quieren” le acompañara. Otras que se han excitado con escenas del libro. Otros que se han reído hasta tener que dejar de leer. Algunos que han tenido que volver a leer alguna página varias veces porque cierta idea les estaba follando la mente. Incluso locos que te dicen que les ha sabido a poco y se han quedado con ganas de más.



Orgullo.
Satisfacción.
Orgullo y satisfacción, como diría aquel que ahora no viene al caso. Y no, parafraseándolo, yo no me voy a disculpar, no lo siento mucho, no me he equivocado y prometo que volverá a pasar.



Este mes se cumplirán ocho años de la apertura de este blog. Concretamente el día 30. El día que empieza el año 58 D.D. (Después de Diego). Este mes coincide que Amazon incluye “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren” en su #MesIndie . Resulta que me consideran un autor underground cuando yo lo que siempre he querido ser es un puñetero mainstream. Si me dan a elegir entre ser un autor de culto o un autor de bestseller me quedo con lo segundo porque tengo unos niños imaginarios siempre nonatos que alimentar. Sí, se llaman Christina y Esteban. Aunque nunca vayan a nacer tengo que alimentarlos y darles un futuro. El caso es que han puesto en oferta el e-book y no sé qué es lo que hacen con el libro en papel. Y nada, que soy alternativo para ellos. Me entran ganas de meterme en aquella canción de LosNikis sobre nacer en Burgos, teñirse el pelo de color butano y cantar en inglés, ¡oh, qué alternativo soy!



Realmente yo venía aquí a hablar de mi libro. Porque siempre me ha costado mucho venderme y hablar de mí aunque no lo parezca. No, mejor corrijo: siempre me ha costado mucho venderme y hablar bien de las cosas que hago. Pero cuando te dicen lo que han disfrutado leyéndote te sientes orgulloso. Cuando ves a tu libro dar vueltas por el mundo se te pone dura el alma. Cuando alguien se alegra por mí más que yo mismo me gustaría casarme con él.



¡GRACIAS!



Algún día os explicaré como cuando alguien disfruta con lo que has escrito te sientes tan orgulloso.
Algún día...

¡Besitos para ellos y abrazos para ellas!



B.S.O.:Canto en inglés”, Los Nikis.



P.D. I: Las imágenes están sujetas a los derechos de autor de sus respectivos autores. Si alguien tiene algún problema con su exposición pública que me lo haga saber y la sustituiré inmediatamente por otra aún peor.



P.D. II: El orgullo y la satisfacción que produce a este que escribe esto de que alguien disfrute con la lectura de “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren”, sigue vigente con algún ejemplar en el MOLOKO, C/ Ramón Albarrán, 9A, Badajoz (¡GRACIAS INFINITAS por hacerme sentir como en casa y ser parte de la decoración y el menaje de lo que hace tiempo ya es mi hogar), en Amazon (amazon.es/dp/1521411700) y en breve en Cáceres y Madrid en sitios aún por anunciar.







martes, 22 de agosto de 2017

Tú tenías un puto blog


Eso me dijo ella. No le faltaba razón. Yo tenía un puto blog y lo tengo abandonado. Quizás no fuera más que una impresión errónea o que tenía mejores cosas que hacer.

¿Qué cosas?
No sé, cosas.
¿Cuáles?
He publicado un libro.
¿Y qué?

No supe qué responder. Tenía un puto blog abandonado y me escondía detrás de un libro que acababa de publicar para que no se viera. Cuando era niño no me gustaba jugar al escondite. No me gustaba esconderme. Me escondía mal porque tenía miedo a que no me encontraran. Creo. Tampoco estoy seguro de eso. Recuerdo mal la infancia. La mía y la de los demás. También recuerdo mal que tenía un puto blog. Todo es tan relativo. Taaaan relativo.



Me invento las cosas y no siempre para bien. Todo parte de cuando vi “La rosa púrpura de El Cairo” y me metí en la película. Fui consciente de que yo no sé tocar el ukelele, de que él era imaginario, de que yo iba a tener un puto blog abandonado y de que seguramente todo lo sea. Imaginario.
He publicado un libro que se llama “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren” y lo único que creo que es que soy un farsante que tengo un puto blog abandonado.


- Publicar un puto libro no justifica tener un puto blog abandonado.
- Es mi segundo puto libro.
- Tu puto segundo libro y tu puto blog abandonado.
- ¿No crees que usas mucho la palabra “puto” para todo?
- Quizás. Quizás todo sea producto de tu puta imaginación.

Quizás todo sea una puta mentira...





P.D.: La película de Woody Allen “The Purple Rose of Cairo” se llama en castellano “La Rosa Púrpura de El Cairo”, no “del Cairo” como suele verse por ahí porque los nombres propios que incluyen el artículo “El” no se contraen aunque lleven “de” delante. No es que sea un tema importante pero el mundo está lleno de frases con ese error.

P.D. II: Tengo un puto blog abandonado. Este. También he publicado mi segundo libro, “Una de las ventajas de estar muerto es que todos te quieren”, y se puede comprar en Amazon tanto en papel como para Kindle, y se pueden leer más de 50 páginas de manera gratuita en la misma página. Puto libro.




Cuantos más nos vean, más felices somos tod@s... ¡COMPARTE!